"La vida es como una cebolla..., la vas deshojando capa por capa y a veces te hace llorar". --Anónimo.
Las recetas nos han sido transmitidas a lo largo de la historia de los pueblos, de generación en generación, ya sea mediante la tradición oral, o descritas mediante su recopilación en libros de cocina o recetarios culinarios.
Este conocimiento compilado forma parte importante de la cultura del grupo humano, su evolución permite interiorizarnos sobre los cambios a los que era sometida una cultura, lo que permite conocer las condiciones culinarias, los gustos e influencias de un pueblo.
En el siglo XXI, por el que atraviesa nuestra sociedad, las recetas se conocen más fácilmente a través de los programas de TV, revistas, periódicos, blogs.
Una de las primeras recetas encontradas pertenece al 1600 a.C. tiene forma de tablilla de barro y procede del sur de Babilonia con una escritura cuneiforme, expresada en idioma acadio.
En cuanto a la historia de los alimentos, quién se destaca entre ellos es la cebolla.
Hoy es difícil concebir una cocina donde no se encuentre la cebolla, quizás porque su sabor está ligado íntimamente a la historia de los pueblos y las civilizaciones, hasta el punto que es componente básico para casi toda la humanidad desde tiempos inmemoriales.
Se sabe que era alimento de los primeros habitantes de la Tierra, siendo sustento de los humanos antes de convertirse en sedentarios.
Su perdurabilidad se debe a que era fácil de transportar y su cultivo era factible en distintos tipos de suelo y de climas.
El pueblo romano fue quién extendió su plantación y uso por toda Europa.
En la Edad Media las cebollas, junto a otros vegetales, paliaron muchas hambrunas, llegando a ser en determinado momento el único alimento. Cristóbal Colón en su segundo viaje fue quién la trajo a América.
Se sabe que la cebolla creció en los jardines chinos hace 5000 años; los vedas la nombran en sus escritos, pero es en Egipto dónde adquiere un sentido mágico porque simboliza la vida eterna por su estructura, donde las capas se encierran unas a otras.
La cebollas egipcias eran verdes y largas y se ve representadas en los textos jeroglíficos desde el Reino Antiguo en adelante; eran utilizadas como forma de pago a los constructores de tumbas; además, la empleaban para la momificación, ya que se encontraron algunas cebollas en el tórax de Ramsés II; y en la Dinastía XX se usaron cebollas para imitar los ojos en la momia de Ramsés IV (1160 a.C.).



