Mucho se ha dicho en los últimos días acerca de los residuos sólidos urbanos, su disposición, y las consecuencias negativas para el ambiente que acarrea el tratamiento inadecuado de los mismos. Al respecto, Mariel Macía, presidente del bloque de concejales de la Unión Cívica Radical, manifestaba: ¨Lo cierto es que la idea de la ¨basura¨ provoca rechazo y en muchos casos, nuestra primera reacción respecto al tema es adoptar la misma actitud que adoptamos cuando dejamos la bolsita en la puerta de casa: ¨Que se la lleven enseguida; cuanto más lejos, mejor¨, y desentendernos del asunto. Pero a nadie se le escapa que la bolsita no se desmaterializa, sino que se junta con las que deja cada vecino, acumulándose así grandes volúmenes de residuos que requieren tratamiento. Como comunidad, no podemos mirar para otro lado esperando que desaparezcan, sino que tenemos la responsabilidad de plantearnos soluciones serias, respetuosas del ambiente pero al mismo tiempo realizables, económicamente viables para el municipio; y que apunten no sólo a escapar de la coyuntura sino a dar respuesta a este problema en el mediano y largo plazo.¨
-¿Cómo ves la discusión hoy?
El tratamiento de los residuos generados en nuestro municipio no es un tema menor, pero en este momento es una discusión que parece diluirse entre posturas extremas ¨anti-relleno sanitario¨, especulaciones inmobiliarias, el oportunismo político de algún concejal que improvisa una prórroga sobre una prohibición ya vencida, y pretende hacerle creer a la gente que tiene la solución al problema; todo esto al amparo de una actitud bastante ambigua que ha venido mostrando el oficialismo hasta ahora. Lo concreto es que en Medio Ambiente de la municipalidad se estima que nuestra ciudad genera unas 2500 toneladas mensuales de residuos, que están siendo vertidos en un basural a cielo abierto, que ciertamente no cumple con las indicaciones de la Resolución 1143/02 de la Secretaría de Política Ambiental de la Provincia, (y que, por lo tanto, podría ser clausurada por este organismo en cualquier momento) y que tampoco es una solución seria ni ambientalmente defendible ya que se está causando el mismo o peor daño que el que causaría un relleno sanitario defectuoso al cabo de los años, desde ahora. Obviamente, para resolver el problema de disposición de este volumen, resultaría excesiva la instalación de una planta de relleno sanitario para 60.000 toneladas, como la que se propone contratar el CEAMSE, a través de su Licitación Nacional e Internacional O1/04.
-¿Cuál sería entonces la solución al problema de la disposición de residuos?
Lo lógico sería que municipios como el nuestro, que a pesar de tener una importante cantidad de población, todavía tienen espacio físico en su territorio para disponer de ellos, lo hiciera a nivel local o a través de un ente en el cual participen unos pocos municipios vecinos, sin necesidad de apelar a plantas de las dimensiones de las que plantea el CEAMSE, que tiene que disponer de los residuos de los distritos más densamente poblados del país. En este sentido, tenemos el antecedente del ente generado conjuntamente con Zárate, hace unos años, que contó además con consenso en ambos municipios. Aunque hoy no esté funcionando, sigue siendo el camino correcto y, en todo caso, habrá que analizar las razones de este fracaso, que entiendo fueron fundamentalmente económicas, y ver de que forma se pueden sortear estas dificultades, cómo se logra que este mecanismo de disposición conjunta de dos o tres municipios vecinos resulte económicamente viable, y también avanzar en acciones que propicien la clasificación y el recupero para su posterior reciclado.
-¿Es viable clasificar y recuperar residuos en un relleno sanitario municipal?
Sin ser especialista en el tema, entiendo que no sólo tiene que ser viable, sino que tiene que ser conveniente. Una tarea previa sobre los residuos vertidos, que permita recuperar aquello que es recuperable y tiene un valor económico, significa una fuente de trabajo, y significa también la posibilidad de lograr un recupero económico que aporte al mantenimiento del relleno, alargar la vida útil del mismo, clasificar elementos que son especialmente contaminantes, como por ejemplo las pilas, para darles un tratamiento especial, etc. También es, accesoriamente, una forma de control sobre lo que llega al relleno sanitario, porque a nadie escapa que el transporte y la disposición de residuos industriales y patogénicos no son precisamente baratos, y ante un control insuficiente, algún generador inescrupuloso podría eliminarlos como domiciliarios, eludiendo las leyes vigentes. En este sentido, me parece sumamente valioso lo que puedan aportar quienes actualmente realizan esta tarea, desde su propia experiencia y, al mismo tiempo, es una buena oportunidad de mejorar las condiciones en las cuales esta gente está trabajando.
-¿Cuál es la posición del bloque con respecto a la posible radicación del CEAMSE, y al tratamiento de los residuos en general?
En el bloque, con el concejal Deppeler, y conjuntamente con la concejal Silvia Olivera de Nueva Democracia, estamos estudiando a fondo este tema, para no caer en actitudes oportunistas que ¨echan leña al fuego¨, pero no aportan nada a la solución del problema. Tenemos presentado el proyecto del Dr. Alberto Deppeler en el cual se prohíbe el ingreso de residuos (sólidos urbanos y de cualquier otro tipo) al municipio, aunque dejando a salvo la posibilidad de acordar políticas conjuntas de disposición con municipios vecinos, a través de la sanción de la ordenanza correspondiente, como se hiciera en su momento con la vecina ciudad de Zárate. Este proyecto, con modificaciones propuestas por el justicialismo, será tratado en la sesión de este jueves. Al mismo tiempo, estamos analizando la legislación vigente, el pliego de licitación del CEAMSE, y evaluando los pasos a seguir atendiendo a las dos cuestiones que se plantean: evitar la instalación de un relleno sanitario de la magnitud del que está licitando el CEAMSE, pero sin perder de vista que nuestra ciudad está en deuda en lo que a disposición de sus propios residuos se refiere.



