Buenos Aires (especial para NA por José María Suárez) -- Comenzaré esta nota referida al tema de los descensos repitiendo en ésta el remate de la anterior donde traté el mismo asunto de manera que aquellos lectores que por una causa u otra no la hayan visto puedan entender esta continuación.
¨A partir de la modificación del reglamento que establecía la baja de categoría de los dos equipos que cerraran la tabla de puntaje al finalizar el campeonato por los dos de menor promedio considerados los tres últimos certámenes, defendido por los clubes ¨grandes¨ y defenestrada ¨en voz baja¨ por los ¨chicos¨, que son más, pero sin peso en resoluciones de asambleas por aquello de ¨no quedar mal¨ con los poderosos mandamases del fútbol profesional, ninguno se atreve, o se atreverá, a pedir que en próxima asamblea se considera la posibilidad de modificar nuevamente la cuestión de los descensos tornando a la manera de antes, es decir ¨los dos últimos en la tabla de puntaje al concluir el campeonato anual descienden¨ sin considerar puntuaciones anteriores ni promedios, sino única y exclusivamente la que corresponde al año de la asamblea.
Si para muestra basta un botón lo tenemos hoy a la vista y en el club Talleres de Córdoba el que, tras su campaña más que buena, tercero en la tabla final del campeonato 2003/2004 deberá disputar el próximo torneo en el Nacional ¨B¨, la categoría inferior a pesar de que su puntuación detrás del campeón River y el segundo Boca es superior a la de los restantes diecisiete protagonistas del mismo torneo.
Error a la vista de cualquier análisis imparcial, indefendible, de beneficio espurio y a favor sólo por parte de los amigos de manejar resultados que no los perjudiquen a ellos pero beneficien a otros necesitados de mejorar promedios.
Que estoy oliendo mal, puede ser, no lo niego, pero la putrefacción no la provoco yo, yo procuro la solución del problema. O la profilaxis, o la vuelta del fútbol claro.



