En el marco de la Fiesta del Primer Automóvil Argentino, los pilotos Juan "Nene" Ternengo y Carlos Marincovich estuvieron presentes en el evento rememorando sus años como corredores.
Organizada por el Municipio y el Club Primer Automóvil Argentino "Manuel Iglesias", la fiesta inició en el circuito preparado en la Avenida 6 de Julio y Perón donde las inolvidables "Cupecitas del TC del Ayer" acompañadas por automóviles del TC fascinaron a los espectadores con la potencia de sus motores. Entre la multitud se encontraban Juan "Nene" Ternengo y Carlos Marincovich, dos legendarios pilotos del automovilismo, que con la sola mención de su nombre monopolizaron la atención de los presentes. Rememorando sus hazañas al volante, ambas leyendas remontaron a más de uno a aquellos memorables años que marcaron la historia del automovilismo nacional.
Por un lado estaba Jorge Ternengo, ganador de las 500 millas en el año 1969, que había iniciado su larga carrera con una motocicleta de 50 cc cuando tenía apenas 14 años. Apodado "Nene" para diferenciarlo de su padre, pues ambos tenían el mismo nombre, los motores habían rondado su vida desde pequeño al ser su progenitor corredor de automóviles, no obstante, fue la inexplicable pasión por las motocicletas la que lo había invadido e impulsado a posar sus manos en el manubrio y dejar que la velocidad se apoderara de él en 600 ocasiones: "corrí muchísimas carreras, más de las que tendría que haber corrido" confesó el piloto.
Pero las carreras en motos quedaron atrás cuando en el año 1964 debutó en Mecánica Nacional con un monoposto en el circuito de Sunchales y logró subirse al podio en el tercer lugar. Tras dos años al volante en cientos de carreras, fue convocado por Industrias Kaiser Argentina (IKA) para integrar el equipo oficial junto a Eduardo Copello y Héctor Gradassi y correr con el inigualable Torino: "cuando lo probamos nos dimos cuenta enseguida de que se podía ganar porque era un auto muy completo por su potencia y estabilidad." El debut de "La CGT", nombre dado por las iniciales de los apellidos de los pilotos, fue en la Vuelta de San Pedro en el año 1967 que terminó con el triunfo de Torino al volante de Gradassi y, desafortunadamente, el abandono del "Nene" Ternengo por una peligrosa curva que lo hizo volcar. Preocupado y frustrado por lo sucedido siguió adelante sin dejar que aquello lo afectara y, en unos meses, ganó la complicada Vuelta de Tres Arroyos en la que tuvo que adaptarse al barro, superficie en la que nunca había corrido, para triunfar.
El año 1969 fue un gran año para el rafaelino que logró consagrarse Campeón de la Fórmula 1 Mecánica Argentina y ganar las "500 millas de Rafaela." El primer triunfo fue a bordo del Tornado Bravi preparado por Oreste Berta en una ardua carrera en la que Juan Salatino lo escoltaba: "las primeras 40 vueltas estuvimos peleando 4 autos y después quedé con Salatino por la punta. Tuve suerte de que mi auto no le pasó nada porque por una varillita rajada Salatino salió segundo." Mientras que el segundo triunfo tuvo la particularidad de que el "Nene" se despertó con la certeza de que iba a ganarla: "iba segundo detrás de Salatino que me había sacado casi media vuelta y me hacían señas para que vaya más rápido pero no les hice y seguí porque pensaba que ese auto se iba a parar y paró." Ese día Rafaela fue una gran fiesta que celebró al "Nene" Ternengo por su victoria: "ganar fue una satisfacción muy grande porque el auto fue armado en Rafaela y ganó en Rafaela." Consciente del valor de sus testimonios, el "Nene" publicó en el año 2014 el libro "Anecdotario Tuerca" en el que plasmó sus anécdotas y experiencias en el mundo del motociclismo y el automovilismo.
Del otro lado estaba Carlos Marincovich, piloto que le dio la primera victoria a la Coupé Chevy en el Turismo Carretera en el año 1972, que inició su extensa carrera corriendo el TC con una Coupé Chevrolet. Oriundo de la denominada "cuna de campeones", el arrecifeño creció rodeado por las carreras y el automovilismo que, junto al hecho de que su tío era un asiduo corredor con una impecable Coupé Chevrolet 38, influyeron en él y lo empujaron a debutar en el TC en el año 1964. Corriendo con pilotos de gran renombre en Santa Fe, Marincovich no se dejó intimidar y afianzando sus manos al volante logró entrar en el podio acompañando a Marcos Ciani y Dante Emiliozzi.
Una increíble oportunidad llegó para Marincovich cuando Froilán González le pidió que corriera con el "Chevytú": "fue un gran ofrecimiento que me abrió las puertas para todo lo que hice a futuro en el automovilismo" recordó el piloto que a bordo del mismo obtuvo una victoria en el Autódromo de Buenos Aires en el año 1966. Más adelante, a bordo del "Chevytres" ganó varias carreras del TC y el Sport Prototipo. Por otra parte, participó en la temporada internacional de Fórmula 3 que se llevó a cabo en el país integrando el equipo de "Automundo", luego en Fórmula 2 corrió junto a Carlos Reutemann y el mexicano Pedro Rodríguez en el equipo "Tecno" para, finalmente, llegar a la Fórmula 1 con un McLaren: "el hecho de correr en esas categorías con los pilotos europeos era algo emotivo e importantísimo."
En el año 1970 corrió con Luis Rubén Di Palma los "1000 Kilómetros de Nürburgring" a bordo del "Berta LR" que, desafortunadamente, abandonó la carrera por un problema en el motor. Al año siguiente, triunfó en San Juan y el Gran Premio Argentino con un Torino 380 W que dejó para pasarse a la "marca de sus amores", Chevrolet; en 1972 marcó un hito en la historia de la misma al lograr la primera victoria de la Coupé Chevy en la Vuelta de Pergamino: "fue una satisfacción muy grande."
En lo que respecta a la fiesta, Jorge Ternengo agradeció al Club por el buen momento vivido: "los felicito porque están recordando la importante obra de Manuel Iglesias" mientras que Carlos Marincovich manifestó: "estas cosas recuerdan y remueven mucho dentro de uno pero debo decir, para que lo tomen como una idea, que hay que prever y cuidar mucho la seguridad de la gente."
Carlos Marincovich y Jorge "Nene" Ternengo estuvieron presentes en el inicio de la celebración.
Carlos Marino presentó a los legendarios pilotos y les hizo recordar sus años en las carreras.



