Buenos Aires, (NA)- La Legislatura porteña fue ayer el blanco de una violenta protesta protagonizada por travestis, activistas de izquierda y grupos de piqueteros que destrozaron puertas, ventanas y un auto durante un ataque casi continuo de cuatro horas al edificio ubicado a menos de 300 metros de la Casa Rosada.
Durante el tiempo en que se desarrollaron los incidentes, cerca de 1.500 personas -entre legisladores, asesores y personal de la institución- permanecieron virtualmente atrapadas en el interior del edificio, del que recién pudieron comenzar a salir después de las 16:30, cuando habían transcurrido casi cuatro horas desde el comienza de la protesta.
Como consecuencia de la violenta protesta, la Policía Federal detuvo al menos a 23 manifestantes, y diez heridos, al tiempo que la Legislatura debió suspender una sesión que estaba prevista para las 14:00 en la que se debía tratar en particular el proyecto de modificación del Código de Convivencia Urbana.
Anoche, el ministro de Justicia, Gustavo Béliz confirmó que entre los heridos había efectivos policiales y no descartó la posibilidad que se produzcan nuevas detenciones.
A su vez, el secretario de Justicia, Norberto Quantín aseguró que la jornada había significado «la derrota de los violentos» que tenía como objetivo «tomar la legislatura» y «vitimizarse» con heridos y muertos.



