Invitó a la prensa a una sesión de maridaje junto a su embajador y jefe cervecero Osvaldo Briñez. Sugerencias para acompañar desde una Scotch hasta una Barley Wine.
Saber elegir una buena cerveza es tan importante como pedir la comida que la acompañará. Es que en el maridaje se juega gran parte del sabor no solo de la bebida sino también del plato. En ese encuentro puede haber complementariedades o contrastes que transformen el instante en una auténtica experiencia gastronómica, y que trastoquen para siempre enteros paladares.
"Para maridar, lo que se busca es extraer las cualidades de las cervezas, como el aroma y el sabor, para hacer el plato", explicó Osvaldo Briñez, embajador y jefe cervecero de Antares Campana, que días atrás ofreció una sesión de maridaje a la prensa local.
Consistente en cinco pasos, el maridaje propuso acompañamientos para distintos estilos de cerveza de la carta permanente y el pizarrón. Así, junto a la Scotch, una de las opciones clásicas de la casa de origen marplatense, invitó a degustar las papas Antares con cheddar, panceta y verdeo; en tanto que la dulce Honey fue acompañada por papas cuñas con salsa agridulce.
Más adelante fue el turno de la alcohólica Barley Wine, maridada con papas cubo bajo una manta de queso azul que en la boca contrarrestaba el fuerte carácter de ese estilo de cerveza. Y la singular IPA -"que te gusta o no" según Briñez -, en cuya fórmula gana protagonismo el amargor de diferentes tipos de lúpulos, se acompañó con un mix de carne especiada, guacamole y pico de gallo.
La sesión terminó sirviendo un postre a base de dulce de leche, Baileys, frutos secos y crema americana, junto con una Royal Imperial Stout, cerveza negra de pizarrón hecha con nueve tipos de maltas distintas, un gran broche para el encuentro.
"Un maridaje es la unión perfecta entre una bebida y una comida para maximizar o atenuar sensaciones", resumió Briñez. "Es una sugerencia", amplió. Una a la que no se le puede decir que no. Y menos en Antares.



