En reiteradas oportunidades, incluso durante la campaña electoral, el presidente Alberto Fernández prometió y seguramente cumplirá que se propone pagar la cuantiosa deuda heredada pero siempre y cuando esos pagos no signifiquen nuevas penurias para los sectores mayoritarios de la población que fueron las verdaderas víctimas de estos últimos cuatro años de neoliberalismo en nuestro país.
Es por eso que a nadie puede extrañar los esfuerzos que el gobierno está haciendo para lograr una restructuración de la deuda acorde con la promesa hecha y que necesita de la imprescindible aprobación del FMI.
En este derrotero, a las manifestaciones favorables de los mandatarios con los que nuestro presidente se reunió en Europa habría que agregarle lo dicho por el propio Donald Trump al nuevo embajador de nuestro país en Estado Unidos Jorge Argüello a quien le manifestó que podíamos contar con su apoyo.
Aunque en igual sentido se pronunció la actual mandamás del FMI Kristalina Gueorguieva debemos ser cautelosos porque la historia nos demuestra que como se dice habitualmente del dicho al hecho hay mucho trecho y tanto el Fondo como los tenedores de bonos lejos están de preocuparse por la suerte de los pueblos que han caído bajo sus garras.
Sin ir más lejos tengamos en cuenta la respuesta negativa que recibió la propuesta hecha por el gobernador Axel Kicillof de posponer los vencimientos de una pequeña parte de la deuda contraída por el anterior gobierno de María Eugenia Vidal y la nula aceptación que obtuvo la licitación intentada por el gobierno nacional para la renovación de la deuda con los tenedores de los bonos AF20 y que finalmente fue "reperfilada" de prepo.
Si bien este tema no figura, según varias encuestas, entre las mayores preocupaciones de los argentinos, su resolución condicionará grandemente nuestra vida cotidiana en los próximos años.
El problema radica en determinar cuál es el límite aceptable de las exigencias que seguramente nos quieran imponer para que Alberto Fernández honre su promesa sin tener que caer en un default no deseado pero ineludible en el caso de que los acreedores sean inflexibles.
En cualquier caso sería un gran paso para la salud de nuestro pueblo saber a ciencia cierta y no con especulaciones que pasó con los 70 mil millones de dólares del FMI que entraron al país y que ya no están y que vamos a tener que pagar entre todos. ¿Lo sabremos alguna vez?
Lo que sí se sabe gracias al portal El Cohete a la Luna es el verdadero motivo por el que continúa sufriendo prisión la dirigente social Milagro Sala. El mencionado portal publicó los escandalosos audios en los cuales el presidente del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Jujuy, Pablo Baca, dice que Milagro Sala no está presa por delitos, sino por su capacidad de movilización popular y agrega que el gobernador Gerardo Morales no la quiere soltar. Un verdadero escándalo.
Poco a poco se van destapando las ollas pestilentes de un período oprobioso para la Argentina que la prensa canalla no logra tapar pese a su continuo ejercicio de un "periodismo de guerra" como lo definió el fallecido editor en jefe de Clarín Julio Blanck a raíz de aquella tapa que decía "La crisis causó 2 nuevas muertes" al día siguiente del asesinato de los dirigentes sociales Maximiliano Kosteki y Darío Santillán por parte de la policía bonaerense y que registró el fotógrafo Pepe Mateos de ese mismo diario que se define como independiente.



