Haría falta volver a analizar el significado de la palabra "pecado", porque está muy denostada, descalificada, y también su propósito y consecuencias.
Una de las descripciones está en La Biblia: "Al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado". (Santiago 4:17)
Para mucha gente esa palabra tiene una connotación de castigo. Así nos lo inculcaron nuestros antepasados, "No hagas tal cosa porque es pecado y Dios castiga".
Sin embargo, el Señor puntualiza e identifica al pecado no con intención de castigo, sino de cuidado, de protección. "El Cristianismo es otra cosa".
Es "No hagas tal cosa, porque te hará mal, y te perjudicará". o "Procede como quisieras que procedan contigo" (Mateo 7:12) "Es otro enfoque".
Vivir en integridad no es un sacrificio. Al contrario, es una gratificación, para los hijos de Dios que tienen el Espíritu Santo como ayudador. Cometeremos errores hasta el último día de nuestra vida y no siempre podremos frenar los embates de la carne, ni las tretas del diablo o las influencias del mundo. Pero ante un tropiezo nos volveremos a levantar, arrepintiéndonos y levantándonos, para seguir el camino que iniciamos aquel día que aceptamos a Jesús como nuestro Salvador y Señor.
Lo que Dios busca es un pueblo que haya decidido honrarlo con un nuevo estilo de vida, en dónde; Dios, Jesús, Su Palabra "La Biblia", la honestidad, el amor y las buenas obras, ocupen el primer lugar.
El Señor busca un pueblo que esté mucho más allá del maquillaje externo. Que abandone la religión con sus tradiciones, que ni entienden el por qué hacen lo que hacen, y comiencen a practicar una verdadera Relación Personal con Él. Que entienda, que Él no mira las apariencias sino las intenciones del corazón.
"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta". (Romanos 12:2)
Porque Cristianismo no es atenerse a una larga lista de prohibiciones. No es convertirse en esclavo de un reglamento. Es amar a Dios, es amar al prójimo, es amar a tu esposa/o, a tus hijos, a la toda la familia, y la sociedad que nos rodea.
Es, en definitiva, disfrutar la libertad que produce el vivir una vida nueva, real, autentica y sin mentiras ni trampas, con esfuerzo, con propósito.
Es vivir una vida con Jesús de amigo, guía, consejero, ayudador, que te alienta, enseña y da fuerzas para seguir el mejor camino, y con la fe, esperanza y seguridad de lograr aquello que te pareció imposible en algún momento.
¿Quién, después de salir de una cárcel, donde estaba privado de libertad, quisiera volver a ese lugar? ¿Sería absurdo no? Pues así se ven aquellas personas que siendo libres por Cristo quisieran volver al pecado de donde Dios las sacó.
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. (Mateo 11:28-30).
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia"
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga! Luis Rodas
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