José Alberto Cercombe tenía 75 años y era frecuentemente consultado por sus vecinos por sus capacidades sanatorias.
El pasado domingo a última hora de la tarde fue hallado sin vida por sus familiares el cuerpo de José Alberto Cercombe en su domicilio de Pamparana al 300, a dos cuadras de la plaza del barrio Colinas de Otamendi.
La noticia conmocionó a todo el barrio y alrededores, ya que se trataba de un característico vecino que, además, tenía capacidades sanatorias. "Un hombre buenísimo el viejito… quién sabe qué le pasó por la cabeza. Siempre andaba curando de palabra a alguno que lo iba a ver, todas cosas buenas", comentó una vecina a La Auténtica Defensa.
Por las características del hecho, primero se presentó en el lugar un móvil del Comando Patrulla Campana asignado a la zona 7, y un móvil de SAME para certificar la defunción. También tomaron intervención un integrante de la UFI 2 y personal de Policía Científica.
Don Cercombe vivía a dos cuadras de la plaza. Su cuerpo lo encontraron sus familiares y llamaron a la policía.



