Dice una fábula que un día la mentira y la verdad se encontraron.
La mentira dijo a la verdad: - Buenos días, doña verdad.
Y la verdad fue a comprobar si realmente era un buen día. Miró hacia arriba, no vio nubes de lluvia, varios pájaros cantaban y viendo que realmente era un buen día, respondió a la mentira: - Buenos días, doña mentira.
Hace mucho calor hoy, dijo la mentira.
Y la verdad viendo que la mentira decía la verdad, se relajó.
La mentira entonces invitó a la verdad a bañarse en el río. Se quitó la ropa, saltó al agua y dijo: - venga doña verdad, el agua está deliciosa.
Y una vez que la verdad sin dudar de la mentira se quitó la ropa y entró en el agua, la mentira salió del agua y se vistió con la ropa de la verdad. pero a su vez la verdad no quiso vestirse con la ropa de la mentira, porque sería vergonzante, así que salió desnuda caminando por la calle.
Así es que a los ojos de muchas personas "es más fácil aceptar la mentira vestida de verdad, que la verdad desnuda y cruda". Muchas veces aceptamos la mentira por ignorancia, pero tampoco nos interesa averiguar la verdad. Y así cometemos un error, que trae consecuencias, porque "nada que se funda en una mentira puede prosperar".
Dice (Proverbios 23:23) "Compra la verdad y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza y la inteligencia". (Proverbios 12:22) "Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento".
La verdad debe ser buscada. Y no podremos tener la verdad, sino es a través de Cristo. Porque Cristo es La Verdad.
Jesús dijo: "Yo soy el camino, y La Verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14:6).
Nuestra actitud hacia la verdad, determina lo que se resultará en nuestras vidas. Si no amamos la verdad y la ignoramos, nos oponemos a Dios y no seremos libres.
"Y conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres". Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. (Juan 8.31,36)
Debemos apropiarnos de la verdad, para poder atesorarla y apreciarla en su justo valor. Porque tiene premio, decir la verdad y andar en la verdad. Es decir, aplicarla en nuestra conducta como práctica normal, si nuestra forma de vida es agradable a Dios, Él nos dará sabiduría, conocimiento, gozo y prosperidad.
A Dios le gusta la gente que obra dentro del marco de la verdad, que son honestos, íntegros, confiables y que son libres de hacerlo, por su propia decisión y tratan de agradar a Dios. Pero eso se logra mejor, haciéndonos amigos de Jesús.
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia"
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga! Luis Rodas
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