Antes de lo previsto el avance del coronavirus nos concentró en la lucha por la Salud y nos alejó bastante de los temas económicos. También se profundiza la necesidad de restricción de ingreso a nuestro país y la dificultad para cubrir necesidades básicas.
El FMI cambió algunos criterios, su gerente K. Georgieva habla de la necesidad de estímulo fiscal para evitar los daños económicos y se valoriza el papel del Estado, destaca su función de regulador de mercado. Es sorprendente la posición del FMI que deja de fomentar la austeridad, el achicamiento del gasto público y la reducción del déficit fiscal. Rescatar la Economía Argentina es evitar todo lo que fue objetivo del gobierno de Macri y la situación internacional deja una enseñanza que obliga a profundizar el criterio sobre el papel del Estado.
La protección de nuestro futuro incluye un cambio profundo, el plan para fabricación de alimentos y otros productos esenciales como los medicamentos. Es esencial asimismo dinamizar la economía nacional con medidas promocionadas por el Estado. Se anunciaron ayudas para las empresas en caída que incluyen solventar salarios. El objetivo profundo es activar la capacidad productiva de la industria y sostener un amplio espacio de trabajo.
También se debe analizar sin duda el papel del Estado y es el gobierno actual el que deberá recorrer ese camino. Ya es valiosa otra definición del papel de las fuerzas armadas. Está produciendo alcohol en gel, alrededor de 1000 litros por día, y barbijos de protección. El ejército va a apoyar al Ministerio de Salud que debe definir su espacio de trabajo al servicio del sistema sanitario público.
Un factor esencial es el compromiso popular de protagonizar esa lucha que se desarrolla con la esencia de objetivos sociales lejos del protagonizado por el gobierno macrista que planteaba como objetivo la fortuna individual.
Macri se ha enfrentado con el Estado no desarrollando un mercado libre sino manejado por un sector económico concentracionista. Podemos relacionar su enfoque con el de Martínez de Hoz pero ha logrado llegar a situaciones más graves de destrucción de la economía nacional. Ocasionó mortalidad, crecimiento de enfermedades y desnutrición, caída del nivel de vida de los sectores más numerosos.
Debemos impulsar sin duda un proyecto de país que brinde un espacio de crecimiento y mejor nivel de vida a los más humildes. En este momento aparece como objetivo esencial la lucha contra el Coronavirus y la Pandemia y esto requiere sin duda un Estado fuerte que se centralice en objetivos de calidad de vida humana. Sigamos ese rumbo.



