Paulina Martínez se enteró por Facebook de la escasez de barbijos y decidió pasar su tiempo en casa fabricando para el personal afectado al operativo contra la pandemia. Ya le donó a la Policía Bonaerense y prepara un envío especial para una sala de salud en Pilar.
Se puede pasar la cuarentena en casa mirando series en Netflix, haciendo videos para Instagram o poniéndose al día con los libros de la biblioteca. Pero hay vecinos que han decidido hacer un esfuerzo extra para colaborar en la lucha contra la pandemia de coronavirus. Paulina Martínez es una de ellas: de licencia en el trabajo hasta mediados de abril, decidió invertir su tiempo libre en la confección de barbijos para el personal afectado al operativo de emergencia.
"Me parece súper bien todo lo que están haciendo. Entonces, si ellos están haciendo un esfuerzo terrible para cuidarnos a nosotros, no está mal que de mi parte les done barbijos y guantes. Es una forma de colaborar un poquito con este excelente trabajo que están realizando", expresó la mujer de 60 años en diálogo con La Auténtica Defensa.
Paulina estima confeccionar alrededor de 30 barbijos por día valiéndose de una máquina de coser y las provisiones disponibles de friselina, el tipo de tela requerida. Y si bien apela a cualquier color, prefiere que sean blancos, para facilitar su uso en cualquier sexo.
Su hijo Rodrigo fue quien le acercó la idea, tras advertir la necesidad de barbijos a través de las redes sociales. Y fue también él quien le acercó a sus primeros beneficiarios: personal de la Policía bonaerense que patrullaba las calles del barrio Las Campanas.
"Mi hijo les hizo seña, se acercaron a la casa y se llevaron para ellos y sus compañeros. También les di unos guantes que tenía guardados", contó la vecina.
Esa primera entrega, que surgió por el impulso "espontáneo" de querer colaborar en la lucha contra el coronavirus, se ha convertido en una actividad casi de tiempo completo solo interrumpida por los mates de la tarde, como lo que se aprontaba a tomar cuando recibió la llamada de este medio. Pero el trabajo debía reanudarse pronto: para el sábado, reveló Paulina, tiene comprometidos 60 barbijos para la sala de salud del partido de Pilar en la que trabaja su hermana, la enfermera que le validó el diseño y calidad de sus barbijos.
Paulina prometió continuar fabricando barbijos el tiempo que tenga que permanecer dentro de su casa y pueda seguir abasteciéndose de friselina, insumo básico de su misión solidaria. Por eso, pidió que aquellos vecinos que puedan colaborar se comuniquen al celular 3489 566917. Ella mientras tanto seguirá cosiendo.
Paulina se enteró por facebook de la escasez de barbijos y se puso a fabricarlos.
Paulina pidió que aquellos vecinos que puedan colaborar se comuniquen al celular 3489 566917.



