Según adelantaron desde el Ejecutivo porteño, el nuevo permiso de circulación se deberá tramitar a partir del 20 de abril por el teléfono número 147, etc., etc., etc. Todo preparado en un paquetito para cumplir lo que ellos habían pergeñado, sin tener en cuenta que los pocos o muchos años que puedan llegar a vivir esos adultos mayores, lo deberán hacer encerrados y sin contacto con sus seres queridos. Habiéndose olvidado además, quienes consideraron la aplicación de esta nueva cuarentena más restrictiva en la CABA, que ellos hoy están gracias al forjado de esta nación que hicieron los que hoy enclaustran entre cuatro paredes quitándoles el contacto con su realidad, entre los que se encuentran sus progenitores y sus ancestros.
La soledad de un cuarto, muchas veces no compartido, afianzándose solo a sus recuerdos, teniendo como único compañero su yo interior, implica una angustia emocional con el correr del tiempo que nadie tiene en cuenta.
Bien por los actos y reglamentaciones para evitar la propagación de las enfermedades. Pero nadie puede negar, que es más fácil desarrollar una enfermedad cuando uno se siente solo en la vida, sin un oído que te escuche con quien hablar, frente a un incierto futuro. La mente del ser humano no para nunca. El descanso para no enloquecer, además del sueño lo genera la actividad. Las generaciones actuales ya en los primeros años de su vida, generan los anticuerpos necesarios para que tengan además otros razonamientos generados virtualmente en su mente. De quienes se trata de hablar en esta nota son, salvo contadas excepciones, adultos mayores que carecen de la formación de esos anticuerpos.
Muchas veces los grandes males producen grandes remedios, pero fallan porque se tendrían que tener en cuenta los riesgos colaterales de su aplicación en los receptores que deben cumplir las reglas emanadas por la autoridad de aplicación.
Hay un teléfono para cumplir con lo reglamentado, pero también se deberían poner números telefónicos para escuchar a quienes necesitan ser escuchados, y no solo para realizar un trámite. Toda acción produce una reacción. El saber el impacto emocional causado al receptor que debe cumplir una mayor restricción de la cuarentena es lo que debería saber el autor de la medida; lo que produce la acción y cómo se sienten las personas a quienes va direccionada.
El materialismo y la virtualidad actual, inhibe el contacto personal, que es un primordial accesorio de las relaciones humanas. Se ve (¿o debería decir se veía?) todos los días en cualquier reunión familiar pequeña o numerosa, sentados a la mesa, dos sectores claramente identificados, los que están viviendo su realidad (virtual) sin integrarse al grupo y los que buscan conversar (mayores) sobre los clásicos temas de una mesa familiar, para lo cual es seguramente la única oportunidad que tienen.
Si trasladamos esto al contexto que nos ocupa, vemos que va dirigido lo legislado hacia el segundo grupo del ejemplo narrado.
¿No será necesario consultarlo con nuestro amigo, el sentido común? Cabe recordar que existió, existe y existirá.
Resaltemos nuestras virtudes. Busquemos la solución de nuestros defectos si existen y hallemos la solución.



