Buenos Aires, (NA)- El Gobierno salió a negar ayer que el presidente Néstor Kirchner haya «frenado» la reforma de justicia y seguridad, al tiempo que ratificó la decisión de que el plan «adquiera una nueva fuerza» tras la reciente reestructuración de la cartera, que incluyó el alejamiento de Gustavo Beliz.
Así lo aseguró el vocero presidencial, Miguel Núñez, durante una conferencia de prensa que ofreció en la Casa Rosada para hacer una aclaración sobre la continuidad del Plan de Seguridad que había sido presentado oficialmente el pasado 19 de abril. «El presidente me ha pedido especialmente que les diga que la reforma propuesta por el Gobierno en cuanto al tema de la Justicia y la Seguridad, llamado por la prensa ‘megaplan’, sigue en marcha y la expectativa es que con la renovación de las autoridades del área, adquiera una nueva fuerza», afirmó el funcionario.
El vocero presidencial desmintió así una información publicada ayer en la tapa de un matutino porteño.
Al respecto, Núñez se refirió a los medios periodísticos que «mal informan o mal interpretan» -como lo había señalado en la víspera el presidente Kirchner- y aclaró que «una mala interpretación nos puede llevar a esta mala información de ayer».
El portavoz presidencial aseguró que «el Gobierno tiene la obligación de ejercer el poder y hacerlo con responsabilidad», pero además remarcó que «los medios de comunicación que tienen poder también deberían actuar con esa misma responsabilidad». Tras ello, Núñez insistió en señalar que «el Plan de Seguridad está en marcha más que nunca».
De inmediato, precisó que «nadie desconoce los hechos de violencia callejera» que se producen, por lo que estimó que «el Gobierno seguirá trabajando en todas las medidas que tienden a resolver el problema de falta de justicia y seguridad».
Núñez agregó: «lamentablemente tenemos que corregir la información dada», pero aclaró que en la misma nota en la que se hacía mención al supuesto «freno» del programa, se hacía referencia también a la continuidad de los encuentros pautados por el antecesor del nuevo ministro de Justicia, Horacio Rosatti.
Precisamente, Rosatti anoche se reunió en la sede gubernamental con un grupo de familiares de víctimas de hechos de inseguridad. En ese encuentro también participaron «las autoridades legislativas», en referencia a los presidentes de los bloques justicialistas del Senado, Miguel Angel Picheto, y Diputados, José María Díaz Bancalari.
Núñez remarcó que «en la misma nota se habla de la reunión» que el próximo martes Rosatti mantendrá en el Senado «para motorizar» los 17 proyectos para que «tengan un pronto dictamen», de los cuales cuatro «ya han sido aprobados», mientras «muchos de ellos ya tienen media sanción o dictamen de comisión y que es muy probable que tengan pronta resolución».
Acerca del proyecto de unificación de los fueros federales, que había sido impulsado por Beliz, el funcionario explicó que el tema será «estudiado por constitucionalistas» y aclaró que el tema se deberá «consensuar con la mayoría de los actores».
En la nota a la que hizo referencia el vocero, se mencionaron declaraciones del ministro Rosatti, quien dijo: «El programa de Beliz tenía muchas buenas ideas, pero era enorme.
Tenía de todo, hasta un proyecto contra la deserción escolar, que hace a la seguridad; está bien, pero haciendo una carambola a 18 bandas».
Según esa información, el Gobierno dejaría de lado los proyectos de unificación de fueros penales en la ciudad de Buenos Aires, la creación de una agencia federal de investigaciones, el ascenso de civiles a puestos decisivos de la Policía Federal y la aplicación de un régimen penal especial para menores de entre 14 y 18 años.
La intención del Gobierno -de acuerdo con esa información-sería que los proyectos que ya fueron remitidos al Congreso no salgan de las comisiones correspondientes, con el argumento de que deben ser debatidos otra vez desde el principio.
Hasta el momento, sólo se aprobaron cuatro de los 17 proyectos legislativos que conformaban el plan.



