En el día de ayer, víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura reconocieron los lugares en los que estuvieron detenidos en la comisaría de nuestra ciudad, la ex fábrica Tolueno y la comisaría de Escobar.
La subsecretaria de Derechos Humanos de la provincia, Sara Derotier de Cobacho, informó que los ex detenidos realizaron una inspección ocular sobre las instalaciones en las que estuvieron ilegalmente, en el marco de una causa judicial que instruye el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez.
En su doble calidad de funcionaria y particular damnificada -perdió un hijo en los años de plomo en esa zona- Derotier indicó que los ex detenidos desaparecidos ¨reconocieron los lugares donde estuvieron presos¨.
Doce personas que integran la querella, más el juez federal, el prosecretario del Juzgado, Esteban Diéguez Herrera, y la subsecretaria de Derechos Humanos bonaerense, junto al Jefe de la Departamental Zárate-Campana, comisario inspector Sergio Morillo, recorrieron las instalaciones de la comisaría 1º de nuestra ciudad y de Escobar, además de recorrer el lugar en donde se los torturaba en el ex Tolueno, lugar donde actualmente funciona una refinería en nuestra ciudad. En todos los casos, la funcionaria indicó que ¨pudieron reconocer que allí estuvieron detenidos, aunque había cambios¨, algo que es más evidente en la comisaría de nuestra ciudad, que en los años posteriores a 1983, sufrió grandes modificaciones sobre todo la parte de calabozos.
La recorrida es la tercera que se realiza, luego de haberse identificado los calabozos que se utilizaron en el buque Murature y en unidades de la Armada, en el Tiro Federal, en dependencias de la Prefectura de Zárate y en una casa en la reserva de Otamendi.
¨El circuito Zárate, Campana, Escobar es uno de los menos conocidos, pero uno de los más duros que actuaron en los 70. Allí se ejerció la tortura, la desaparición y la muerte¨, concluyó la funcionaria.
Urso indicó que esos sitios fueron descubiertos como lugares en los que se torturó y se alojó a ¨varios cientos¨ de personas en condiciones ilegales a partir del testimonio de los propios ex detenidos.
A partir de los reconocimientos de los ex detenidos, el juez Faggionatto Márquez podría considerar judicialmente probada la existencia de esos centros clandestinos.
En ese caso, podrían iniciarse nuevas causas contra los responsables de los sitios utilizados como centros de torturas en razón de que son delitos que no prescriben por considerarse
¨crímenes de lesa humanidad¨.



