En una nota enviada al intendente Abella, la Cámara de Comercio e Industria (CUCEI) manifestó su "preocupación" por la "grave situación económica y financiera" que atraviesan los comerciantes y profesionales locales.
La semana pasada, en una carta enviada al intendente Sebastián Abella, la Cámara de Comercio e Industria Campana (CUCEI) había solicitado la reapertura de los negocios y la vuelta a la actividad de los profesionales de la ciudad, impactados por el parate económico que desató la pandemia.
Haciendo uso por momentos de fuertes palabras -llegó a calificar de "ridículo" el cierre de establecimientos comerciales para que la gente cumpla con la cuarentena- la CUCEI advirtió por la "quiebra" de los negocios de Campana si las restricciones se mantienen en el tiempo sin cambios.
La nota, firmada por el titular de la CUCEI, Horacio Genta, expresa "mucha preocupación (a) que se le de una mirada exclusivamente sanitarista y no económica al tema" y llama la atención sobre la necesidad de seguir financiando los esfuerzos estatales para combatir la pandemia. En ese sentido, advierte que "los recursos económicos, si no se siguen generando, se van a agotar".
"Ni la CUCEI ni nadie quiere tener un muerto en su conciencia", aseguran los comerciantes, pero mantener los establecimientos con las persianas bajas llevará a una "consecuencia inevitable" que es "la quiebra", lo que implica el "empobrecimiento de todas las familias que dependían" de esos negocios y una caída en la recaudación del Estado.
"Los comercios deben seguir abonando los sueldos de sus empleados (total o parcialmente), los alquileres, los impuestos nacionales y provinciales y los costos derivados (…); pero se les prohíbe vender", razona la carta enviada a Abella.
Asimismo, solicita que los protocolos sanitarios exigidos a los comerciantes deben ser provistos por el Municipio. "¿Quién sabe más de riesgos? ¿Un comerciante o un médico?", indaga la presentación.
La carta finaliza con el pedido formal de "reapertura de todos los rubros" comerciales de la ciudad porque es un sector que está llegando "al límite" de sus posibilidades y para que "todos los comerciantes, empleados, proveedores" puedan "cuidar a sus familias con el ingreso genuino de sus actividades".
La galería del bar La Catedral, uno de los lugares de encuentro del centro local (Foto: Archivo).



