"Las palabras deben ser como cristales transparentes y puros que permitan contemplar el mundo a través de ellas." --Rosa Montero.
"Como un calidoscopio de cristales diminutos cambia de dibujo y de color, si al amanecer luce el sol o ha llovido. Y llena mi mundo de flores." --Joan Manuel Serrat.
Hay algo puro, fresco y cándido que inspira al que observa una pieza de Aguamarina; de ese tipo de pureza que proviene de la inocencia de la infancia, donde aún recordamos que todo es juego, todo es alegría y amor.
Tal vez por eso, entre otras cosas, esta gema nos ayuda a lograr la calma necesaria para aclarar nuestro ser y volver a conquistar la pureza de espíritu, quitando los miedos y limpiando las aguas turbias que quizás aún mojen algunos corazones, para así poder amar desde esa inocencia y andar serenos, livianos y alegres por la vida. Se dice que esta piedra simboliza el amor puro y feliz.
Hay quienes sostienen que el Aguamarina es la única gema capaz de ayudarnos a develar los secretos del corazón, los verdaderos sentimientos y los más recónditos recovecos del alma, exponiendo la verdadera esencia del ser y los acontecimientos; tal como hacen los niños que, sin los filtros de la limitada razón, simplemente sienten la verdad.
Como su nombre bien lo indica, el Aguamarina está ligada a las energías del elemento Agua, que es conductor de lo emocional; tiene un fuerte vínculo con el mar. Aguamarina significa "agua del mar", deriva de las palabras latina "aqua" (agua) y "marinus" (que pertenece al mar).
Esta gema está formada por silicato de aluminio y berilo, perteneciente a la familia de los berilos, es una roca de origen magmático asociada a minerales graníticos. Posee una estructura que manifiesta cristales prismáticos hexagonales. La coloración que caracteriza a esta gema, varía del celeste bien claro (provocado por la presencia de hierro) al muy intenso (generado por la presencia de boro).
Es un cristal de particular y apreciada belleza, por lo que se utiliza mucho en joyería. También a nivel terapéutico, es de gran utilidad cuando está facetada, ya que irradia su luz en forma más intensa.
Las principales zonas de extracción de este cristal se encuentran en Brasil, India, Siberia, África, Madagascar, Irlanda e Italia.
Se la considera una gran protectora en los viajes. Antiguamente, los navegantes colocaban una gema de Aguamarina en la proa y otra en la popa de sus embarcaciones, ya que sostenían que era la protectora del mar y ayudaría a sus barcos a sobrepasar las tormentas. Esta costumbre es heredada de diferentes mitologías. En las mismas encontramos que, tanto los griegos como los romanos la consideraban vigorosa y guardiana, asociándola con Poseidón y Neptuno respectivamente, grabando la imagen de estos dioses en la piedra, para que acompañe y proteja sus barcos de las fuertes tormentas que debían afrontar en el mar.
En la Edad Media, su uso en terapia ya era conocido, se aplicaba para mejorar la digestión, como antídoto contra el veneno y contra la retención de líquidos.
Las cualidades, características y propiedades de esta gema, la han convertido en una de las más utilizadas en la antigüedad en terapias con piedras, en rituales mágicos y en joyería.



