Los Umbrales audiométricos se miden en decibeles (db) a través de la audiometría. Umbrales audiométricos entre 0 y 20 db se consideran dentro de límites fisiológicos normales. La exposición a ruidos que superen los 85db puede dañar al oído. En general la población comprende lo que es el ruido intenso relacionado con el trabajo. Muchas actividades laborales presentan ruidos que superan los 85db. A pesar de intentar proteger al trabajador y de aislar la fuente que lo produce, a veces el daño auditivo se produce igual. Pero pocos reparan en los ruidos ambientes a los que estamos sometidos. Estudios recientes reflejan que jóvenes y adolescente se exponen a ruidos dañinos como por ejemplo con el uso de auriculares para juegos de pc, escuchar música etc, sin contemplar las altas intensidades y la cantidad de tiempo de exposición. También en este grupo entra actividades recreativas o deportivas como carreras de motos, autos, práctica de tiro entre otras. Es importante saber que las pérdidas inducidas por ruidos pueden ser imperceptibles para el que lo padece en estadios iniciales, pero suele agravarse con el tiempo si la exposición al ruido continua, con el agravante de tener dificultades para comprender la palabra hablada influyendo en la conversación, por otro lado, una vez producido el daño, éste es irreversible.
La conversación puede oscilar sus umbrales entre 45 y 70 db. Actividades como el cine, los patios de colegios, encender la moto y otros eventos rutinarios, pueden rondar entre los 80y 100 db de intensidad. Las sirenas superan los 120 db y los fuegos artificiales pueden superar los 140db.
La pérdida de audición inducida por ruido es totalmente prevenible. No exponerse a ruidos que superen los 80db, Tomar distancia de la fuente de ruido si la exposición resultara inevitable o utilizar protectores entra dentro de las primeras medidas a considerar. Tener cuidado con ruidos peligros del ambiente y Realizar una audiometría anual si sospecha pérdida de audición el relación con el ruido es fundamental.
En relación con mi práctica clínica y en particular con el artículo publicado con anterioridad sobre las otoemisiones acústicas, las hipoacusias inducidas por ruido lesionan el Órgano de Corti; el mismo órgano que evaluamos mediante las otoemisiones acústicas en los bebes al nacer y que cumple con la función importantísima de transformar la onda sonora en energía nerviosa, sería un verdadero "micrófono del cuerpo". De ahí su importancia de evaluación desde las primeras horas de vida.
Tener en cuenta esta información puede poner en alerta a padres, docentes y profesores sobre hábitos saludables.
Lic. Paula Diana (MP 1061) Fonoaudióloga U.B.A - Centro Médico Rawson



