"El corazón del necio está en su boca, pero la boca del sabio está en su corazón". (Benjamín Franklin)
Cuando hablamos sin pensar, sin consultar, mostramos que somos tontos, que no estamos preparados para ser una gran persona, con principios, con ganas de "construir", de buenas intenciones y dispuesto a tender las manos a quien las necesite. Cuando abrimos nuestros corazones al amor, a la Paz, lo preparamos para hacer su hogar con nosotros, por lo que seremos sabios y muchos menos errores cometeremos. Si nuestros corazones están llenos de amor, entonces están llenos de Fe, esperanza, alegría, agradecimiento y sabiduría.
Esto es de lo que hablaremos, esto es lo que dirán nuestras actitudes, esta es la luz que brillará donde quiera que vayamos.
Cuando la sabiduría y la paz interior están en nuestras palabras, la buena energía estará siempre en nuestras conversaciones, en nuestro testimonio. Y muchos, cuando nos escuchen, se contagiarán con la alegría de caminar por el buen camino que conduce a la vida feliz y próspera. Y tú; ¿De qué hablas habitualmente? ¿Cuál ha sido el tema principal de tus conversaciones? … ¿Has guardado tu corazón para buenas obras?
Claudio Valerio / © Valerius / valerius@fibertel.com.ar



