Sr. Director de la Auténtica Defensa:
No es mi intención reprochar, corregir, mucho menos aconsejar. Simplemente compartir una reflexión y, si se quiere, un deseo.
Solía decir mi querida abuela: "al pan: pan, y al vino: vino", para remarcarnos como eran las cosas por su nombre y no "tergiversar" las expresiones.
El término tergiversación es sinónimo de manipulación, deformación, distorsión o alteración. Y como usted bien sabe, en el ámbito de la disputa dialéctica, propia de algunas actividades, es frecuente que haya descalificaciones, ninguneos y tergiversaciones, utilizadas por algunos para, miserablemente, llevar "agua para su molino".
¿A qué viene esta introducción?
Estoy cansado de leer o escuchar, a propios y ajenos, expresar: "barrio 104", ubicado "a un costado de la cancha de Puerto Nuevo".
Sr. Director, es real: el nuevo barrio consta de 104 viviendas, pero está ubicado en el Camino Eva Perón-De los Trabajadores y lleva el nombre de JORGE RUBEN VARELA. Por respeto al trabajo realizado de los que participan en labores ejecutivas y legislativas y, fundamentalmente, por respeto de los nombres impuestos que nos guían, empecemos a mencionar las cosas por su nombre.
Muchas gracias por la atención.
Lito Agnes



