Es inocultable que la pandemia está atravesando en nuestro país por un período de amesetamiento con altísimos números de contagios y muertes pero que nadie puede asegurar que éste sea el pico máximo.
Esta situación pone en serio riesgo la disponibilidad de camas de terapia intensiva y fundamentalmente de médicos especializados para enfrentar con posibilidades las consecuencias del covid-19 porque ellos también se contagian por más precauciones que tomen. Por esto se teme que en algunos lugares se colapse el sistema de salud.
Cómo es por todos conocidos es mucho más fácil aumentar el número de camas, dado que se trata de invertir dinero, que para preparar a los especialistas que puedan intervenir eficazmente para lo cual se requiere de mucho tiempo que en estas circunstancias no se tiene.
Hoy vemos como la provincia de Jujuy debe ser socorrida con médicos de otras jurisdicciones para evitar un número mayor de fallecimientos porque esa falencia es el mayor cuello de botella que no pueden resolver y está provocando una gran cantidad de muertes que de haber tomado las medidas aconsejadas se hubieran podido evitar.
Tengamos en cuenta que la organización social Túpac Amaru destruida por el odio clasista del gobernador Gerardo Morales hubiera sido de gran ayuda en esta lucha contra la pandemia.
Esto nos trae a la memoria el ofrecimiento por parte de Cuba de médicos terapistas que en estos momentos serían una verdadera solución y que fue rechazado por la virulenta oposición de los neoliberales y la prensa subalterna por razones ideológicas y con falsos argumentos tales cómo "nos quieren llevar a Venezuela" o "se viene el comunismo" o cuestionando la formación de esos médicos que son altamente valorados en todo el mundo. Cómo es su costumbre nunca quieren reconocer que sus mal intencionados desatinos tienen efectos catastróficos para la gran mayoría de la población.
Una vez más comprobamos que quienes se autodenominan "pragmáticos" y que por lo tanto promueven que ante algún problema se debe hacer lo más conveniente más allá de la ideología que se tenga y no se cansan de decir que se debe hacer "lo que hay que hacer" resultan en realidad los más ideologizados sin un mínimo anclaje con la realidad.
En estos días nos hemos anoticiado de la próxima producción en nuestro país de la tan esperada vacuna que nos proteja del civid-19. Se trata de la producción de la sustancia activa de la denominada "vacuna de Oxford" que ya se encuentra en la fase tres de experimentación por lo que se presume que en el primer semestre del 2021 estará disponible para su utilización.
La empresa contratada es el laboratorio mAbxience de capital nacional que se encuentra en el partido de Escobar y que requirió una inversión de 40 millones de dólares y fue inaugurado por el presidente Alberto Fernández en febrero de este año.
Otro dato no menor es que el costo de la dosis será de alrededor de los 4 dólares que es un 10% de lo que costarán las otras vacunas, incluso la que se está probando en nuestro país.
Esta esperanzadora noticia pone en evidencia, una vez más, la falacia de los argumentos neoliberales de gran parte de la oposición. Uno de los más repetidos es que los gobiernos progresistas impiden la inversión necesaria para hacer crecer a la economía.
Asimismo evidencia la importancia que tiene en la Argentina el avance científico y tecnológico para nuestro desarrollo y que fue sumamente ninguneado por el anterior gobierno.
Esta realidad sigue demostrando que el relato neoliberal es solamente pura ficción y no precisamente de la mejor.



