Desde el Ce.A.T Nº1 acompañan al niño como protagonista de su propio aprendizaje a través del juego.
Los niños/as son quienes dirigen su tiempo, actividades y aprendizajes. Sin embargo, es muy importante ofrecer y dejar en el ambiente estímulos sencillos y al alcance del pequeño/a, para que comiencen a esforzarse y se motiven al conseguir sus objetivos.
Cada niño/a evoluciona a un ritmo diferente pero es importante tener en cuenta los rangos etarios para acompañar el desarrollo.
En los primeros tres meses de vida el bebé desarrolla la confianza básica en el mundo a través del contacto, la voz, los cuidados que brindan los brazos de su madre. A medida que pasa el tiempo los estímulos sensoriales son muy atractivos. Por ello, es necesario preparar un ambiente de juego y libertad colocando una manta en el suelo con algunos elementos coloridos, sonoros y/o luminosos.
La exploración de los objetos al morder, chupar, tocar y escuchar permiten conocer el mundo junto con el desplazamiento libre en el espacio. Es necesariocolocar almohadas, cajas e incluso las piernas del adulto que estimulen la motricidad gruesa. Además ofrecer elementos cotidianos que captan más la atención que un juguete.
Durante el primer año de vida se irá perfeccionando hacia los objetos pequeños y el orden. Es momento de hacer accesible la casa y facilitar un ambiente preparado que le de autonomía en su alimentación, higiene, juego y sueño. Por eso las actividades que se pueden ofrecer deben ir encaminadas a mejorar su motricidad fina, y a desenvolverse en el área de vida práctica, mientras va desarrollando el lenguaje y su motricidad gruesa. Podemos ir asignándole tareas de mayor complejidad y responsabilidad siempre con nuestro ejemplo como forma de aprendizaje.
En el segundo año de vida está aprendiendo a gestionar sus sentimientos y emociones. Comienza a darse cuenta de que no es el centro del universo. Toda esta evolución hace que los temidos dos años sea la etapa por excelencia de rabietas.
Las actividades de la vida práctica son las que acaparan su día ya que disfrutan ayudando, esforzándose y viendo resultados fructíferos. Es el momento de brindar la posibilidad y autonomía para hacer aquello que desea hacer por sí mismo. Teniendo en cuenta la supervisión y observación para evitar accidentes.
Seguramente dejar que lo haga por sí mismo requerirá más esfuerzo, tiempo y paciencia pero se darán alas para que aprenda a volar solito/a.
Recuerda que "cada ser humano es un mundo".
Ce.A.T Nº1
Fuente: Pequefelicidad.com
Actividades de inspiración Montessori de 0 a 3 años.



