Es la unidad modelo que aloja a jóvenes de 18 a 21 años. Fueron donados por la editorial Javier Pérez Lovet, en el marco del proyecto "Saber nos acerca".
La Unidad Penitenciaria 57 de Campana se sumó a la experiencia cultural impulsada por las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) a fin de gestionar pabellones literarios a través de la recolección y donación de libros por parte de distintos actores de la comunidad. Para colaborar en ese proyecto una importante editorial donó casi un centenar de libros para alentar a las personas privadas de la libertad a transformarse a través de la lectura.
Así, los jóvenes adultos entre 18 y 21 años que aloja la Unidad Modelo recibieron los ejemplares libros donados por la Editorial Javier Pérez Lovet, en el marco del proyecto "Saber nos acerca" que es promovido por parte de la Capellanía General de la institución penitenciaria a cargo del padre Carlos Pont Gasquet, a través de la Subdirección General de Educación y la Dirección de Jóvenes Adultos del SPB.
De la entrega participaron además del Director de la Unidad 57 Gastón Collado, el Director de Jóvenes Adultos Jorge Ruiz, Mauricio Martino y Natalia Scorza de la misma dirección, y algunos internos quienes, cumpliendo con todas las medidas de prevención vigentes para evitar el contagio y circulación del covid 19, no se quisieron perder la oportunidad de recibir a sus nuevos compañeros: los libros.
En la oportunidad, las autoridades realizaron una recorrida por el Establecimiento para luego finalizar con una mesa de diálogo con personal del Programa Integral de Asistencia y Tratamiento para Jóvenes Adultos y los Directivos de la Unidad a fin de explayarse sobre los alcances de este proyecto cultural y del funcionamiento del pabellón literario.
Fueron donados por la editorial Javier Pérez Lovet, en el marco del proyecto "Saber nos acerca".
ACTA DE CONFORMIDAD
Inaugurada en febrero de 2019 dentro del Complejo Penitenciario Campana sobre la Ruta 6, la UP 57 fue diseñada para alojar a 621 hombres de 18 a 21 años que estén cumpliendo una pena menor a los 5 años de reclusión relacionada con delitos como robos, hurtos o encubrimientos. Para ingresar al programa desarrollado en este penal, los internos deben firmar un "Acta de Conformidad" con la que se comprometen a cumplir pautas de convivencia como el respeto de horarios y tareas del pabellón, la asistencia a las actividades educativas, laborales, de capacitación y deportivas, más las reglas relacionadas al aseo personal, limpieza de los lugares comunes y cuidado edilicio. Además, tienen la posibilidad de completar estudios secundarios y terciarios y capacitarse en talleres laborales, para facilitar su reinserción social al momento de que se cumplan sus condenas.



