Tomás Trujillo, dueño del estudio de grabación Coraje Estudio ganó una beca nacional que apoya a los productores culturales en la pandemia y quiere retribuir su granito de arena promoviendo artistas de nuestra ciudad. El futuro de la escena, la irrupción del trap y la transformación de la industria musical.
Aunque todavía no podeos vislumbrar su dimensión, la pandemia cambió las reglas de juego. Además del obvio parate en seco a la economía, la llegada del COVID-19 aceleró la centralidad de la Internet en todos los órdenes de la vida. Desde clases virtuales hasta shows por stream, estandartes del siglo XX se ven empujados a adaptarse o morir.
Uno de esos cambios se materializa en la forma de experimentar la música. El siglo XXI trajo consigo el MP3, formato que inició la caída en picada del CD y toda la cadena en valor armada alrededor de él. Ya pasaron dos décadas pero las secuelas de aquella crisis todavía se sienten: "Hoy el reemplazo práctico son las plataformas digitales pero las ganancias no son las mismas. Por cada reproducción en Spotify el artista gana centavos. Perdés por un lado y ganás por otro, porque en el mismo día que lanzaste la canción en Argentina te puede escuchar un japonés", dice Tomás Trujillo (24), dueño de "Coraje Estudio".
El productor afirma que el CD ya es un objeto de museo, un formato costoso al que artistas de la vieja escuela siguen apostando casi por mera melancolía: "Pago Spotify y suena hermoso, en lo personal pienso que supera la calidad del CD. Además es más práctico y económico. Los que siguen comprando CDs lo tienen como objeto de colección, no para escuchar. Pasa algo parecido con el vinilo, pero el vinilo te promete más cuerpo, más calidez en términos de sonido. El CD no".
La novedad con la pandemia es la paralización de los shows en vivo, única entrada directa de dinero para los artistas. Se masificaron los shows vía streaming pero el paliativo no ayuda a todos los trabajadores que dependen del rubro. Según las estimaciones de la cámara Idear, el sector emplea directa e indirectamente a nada menos que 500.000 argentinos, Tomás entre ellos.
Aunque confiesa que su pasión está en el estudio, antes de la pandemia también hacía sonido para eventos al aire libre: "Con los shows en vivo recuperaba lo que capaz no llegaba a ganar en el estudio. En las grabaciones tengo una tarifa económica, trato de no reventar a nadie. Quiero que todos puedan tener la experiencia de pisar un estudio y grabar profesionalmente".
La pandemia le cortó por meses todo tipo de ingreso económico hasta hace algunas pocas semanas, cuando se flexibilizaron las regulaciones y "Coraje" pudo volver a funcionar siguiendo las medidas de prevención estipuladas.
"El trabajo actual no se equipara al ritmo que estaba teniendo antes de la pandemia. Todos los que trabajan en la cultura se vieron afectados, por eso salió la beca "Sostener Cultura". Fui de los 15 mil argentinos que pudieron acceder a la beca y es algo que me sirve para compensar un poco lo que no pude hacer en este tiempo. Lo reinvertí todo en el estudio, en seguir mejorando".Tomás compró una placa de sonido extranjera de alta gama, un diferencial que va a llevar el sonido de "Coraje" a un nuevo nivel.
La historia también es un símbolo de los tiempos que corren. Hace sólo 10 años, la industria del sonido sólo vendía consolas de 64 canales, productos inalcanzables que sólo podían comprar los estudios que albergaban artistas de renombre.
Con la llegada de internet, se multiplicaron los estudios caseros e independientes y las grandes consolas quedaron obsoletas. Hoy cualquier mortal puede acceder a una placa de dos canales, un micrófono y así lograr un producto más que digno para mostrar de forma gratuita en YouTube o en cualquier plataforma digital.
Así, empresas como las que hicieron la placa que compró Tomás tuvieron que readaptarse y pensar en los nuevos productores de la música: "Ya no hay que conectar con discográficas, distribuidoras. Cambió todo. Hoy el éxito musical está más al alcance que nunca", sintetiza el también sonidista.
El género que tal vez más explotó estas posibilidades fue el trap. El cantante "Duki", cuyo video más popular en YouTube supera las 100 millones de reproducciones, no tiene contrato con ninguna discográfica. La mayoría de los artistas que graban en el estudio de Tomás hacen trap y aunque sabe que el género despierta muchas críticas, tiene una opinión formada al respecto: "Cuando apareció el rock los tangueros y folkloristas decían que era una porquería. Hoy está pasando con el trap y el rap. Escucho rock pero también escucho trap, hay verdaderas obras de arte con una producción asombrosa. Es de necio no abrir la cabeza y empezar a escuchar. Los mismos que fueron criticados hoy están siendo los que critican con el mismo discurso. Al fin y al cabo, no sé si de lo que se quejan es que les prestan más atención a los otros que a ellos".
Criado entre Led Zeppelin y Eminem, Tomás aprendió desde muy joven la riqueza que aporta la diversidad musical e intenta llevar esos colores al estudio: "Hoy puedo trabajar cualquier tipo de género sin cerrarme. En lo musical me gusta ser abierto. Creo que es una cualidad positiva, poder aplicar una gama de posibilidades a distintos géneros". Por "Coraje Estudios" pasaron desde "Kingo Reggae" hasta "Quinteto Z", que fusionan jazz y tango entre bandoneones y guitarras.
Por eso la beca le pareció una excelente oportunidad para potenciar a algún artista de la zona sin importar en que género se desarrollara. La propuesta por parte del Estado es que quienes ganaran la beca devuelvan de alguna forma a la sociedad lo ganado con algún servicio. La idea que se le ocurrió a Tomás fue ofrecer conjuntamente con la Escuela de Arte un concurso para los músicos de la institución. El jurado será integrado por algunos profesores del establecimiento y el ganador accederá a la grabación, producción y masterización de forma gratuita en el estudio.
Ni bien se normalicen las actividades y la Escuela pueda volver a abrir sus puertas, se pondrá en marcha el concurso y el jurado decidirá al ganador, sea banda o solista. Aunque esta vez sólo un artista logrará acceder a la grabación, el círculo se terminará cerrando, habrá un estudio con mejor sonido y un artista con un trabajo profesional bajo el brazo: de alguna manera, habremos ganado todos.
"Pago Spotify y suena hermoso, en lo personal pienso que supera la calidad del CD", dice Tomás Trujillo.
SONIDO PROFESIONAL
Algunas de las producciones que se cocinaron en "Coraje Estudio" y pueden escucharse en la red:
"Les Gringos" / "Memento de un súbito ardor" / 2019 (rock)
"Kingo" / "Real" / 2019 (reggae)
"Quinteto Z" / "Quinteto Z" / 2020 (fusión)
"Nicky Crystal" / "Body and mind" / 2020 (trap soul)
"96 Boxer" / "+ 10 Family Stress" / 2020 (trap)



