Muchas veces y muchas personas se hacen esta pregunta, especialmente cuando se está pasando por algo no deseado, pero no pensamos ni por un instante en aceptar nuestra parte de culpa por obrar indebidamente en muchas circunstancias y entonces preferimos echarle la culpa a otro, incluso a Dios, y descargar nuestro rencor contra Él, como si eso aliviara nuestra situación. ¡Cuán cierto y común resulta esto a nuestro alrededor!,
No se puede acusar a Dios por padecer las consecuencias de algo que Él ha prohibido o desaconsejado, si nosotros nos encaprichamos en ignorar exprofeso, el consejo de Dios, a través de Las Escrituras (La Biblia) y/o, hacer lo contrario a lo que Dios quiere, ¡seguro que no nos irá bien!
Dios es el creador de todas las cosas, y quiere que lo reconozcamos como nuestro Padre, y luego como todo padre quiere guiarnos en el mejor camino. ¿No será uno de los problemas, no querer ni enterarnos, de lo que Dios quiere, para cada uno de nosotros, y de la humanidad toda? La verdadera ignorancia del ateo o incrédulo no es la ausencia de conocimiento de Dios, sino el hecho de rehusarse a entenderlo.
Un joven aparentemente cristiano empezó a cuestionar las escrituras y exponer toda clase de dudas además de justificar conductas y/o valores cristianos, fue hasta que un líder espiritual le preguntó; ¿Con qué pecado estas simpatizando, o te estás acostumbrando? Fue allí cuando el joven destrozado le relató una historia que le pesaba, llena de pecado y libertinaje.
"Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas, Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios." (Juan 3:20,21).
Lo dice Dios en La Biblia, el que hace lo malo "no quiere", acercarse a la Luz para que no se noten o vean sus malas obras, le gusta la noche, lo oculto, los hombres desean continuar con su vida alejada de Dios, la naturaleza pecadora del hombre lo aleja de Dios, tiene una aversión natural hacia Él, y si alguien le menciona la perspectiva de Dios o La Biblia, se ofende, y aun ofende al que se lo propone.
¡Cuanto mejor sería reconocer su situación!, porque si no reconocemos que estamos enfermos, jamás iremos al médico para empezar un tratamiento. Todos hemos tenido un yerro, un error, una falla, un desliz, una falta, una equivocación, una incorrección, a eso, La Biblia le llama pecado, y entonces el primer paso para ser sanados es reconocer que estamos enfermos de pecado, o sea que somos pecadores.
"Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos, vayan, y aprendan lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento." (Mateo 9:12,13).
Te invito a venir a Jesús, Él quiere sanarte de la causa, de muchos de tus males, está en nosotros aceptar la invitación del Gran Médico, ¡no hay otro mejor!, después que comiences su tratamiento empezarán a desaparecer muchos de los males que te hacían culpar a Dios por ellos, y no querrás dejar nunca esa nueva forma de vida, como de hecho nos pasó a muchos de nosotros.
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia",
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! Luis Rodas
Varela 447- (ex-Rivadavia) - Campana - Tel. 427296 - luisgurodas@yahoo.com.ar




