Comenzó siguiendo a Enrique Sanguinetti, después compitió en karting y en ALMA y posteriormente se apasionó también con las motos y los autos del ayer. Hoy, además, es el Presidente del Club del Primer Automóvil.
En las instalaciones del museo "Manuel Iglesias", Adrián Chiorazzo espera por una nota en la que este joven dirigente recorrerá los distintos lugares desde los que ha abordado el automovilismo. Ofrece sentarse frente al primer automóvil artesanal argentino, un marco especial, cargado de historia, que a su manera acompaña la charla.
-¿El museo es como tu segundo hogar?
-Desde chico que estoy muy abocado al automovilismo, dado que mi padre Jorge me llevaba a todos lados y de a poco uno se va metiendo en la cosa. Además, debo reconocer que a mí me encanta este mundo de los fierros.
-¿Cómo fueron los comienzos?
-Me acuerdo que mi viejo me llevaba de chico a las carreras cuando Enrique Sanguinetti corría con el 128 de TN. Luego lo seguíamos también en las carreras en la ruta. Inconscientemente creo que uno se formó y aprendió mucho del automovilismo; lo vas incorporando y metiéndote de una manera que te atrapa para siempre.
-Después llegó el momento de ser protagonista, cuando te subís a un karting.
-Sí, eso fue en el año 1990 y corrí hasta el 93. Son esas etapas que vivís y que son inolvidables. Este deporte te permite conocer mucha gente, vas transitando por diferentes lugares y vas fomentando desde algún lugar ese folclore del cual tanto hablamos en el automovilismo.
-¿Y cómo fue esa etapa?
-Muy linda. Yo corrí en la categoría Costa Norte, que fue impresionante por el parque que tenía. Estábamos arriba de los 150 pilotos y lo lindo era que muchos éramos de Campana y de Zárate. Éramos todos conocidos y competíamos en circuitos de tierra. Imposible de olvidar.
-¿Y cómo era tu equipo?
-Al karting, primero me lo atendía Fabián Martinelli y después me acuerdo que lo atendió también Rubén Alfonso. Estaba claro que motorista nunca me faltó, jajaja… Y ahí andábamos, peleando en el pelotón. Yo siempre digo que correr en el asfalto es hermoso, pero lo nuestro en la tierra tenía una impronta muy atractiva. Cuando me encuentro con algunos de los muchachos que estuvieron allí siempre aflora un recuerdo lindo.
-Después te llega la etapa del auto con techo.
-Claro y viviendo acá no podía correr en otra categoría que no fuera ALMA. En ese momento también la categoría estaba fuerte: corrí en las clases 850cc y en la Promocional. con un auto que armábamos en el taller del "Ancho" Alfonso y después pasé a tener la planta impulsora que me realizaba Elio Santi. Logré hacer tres podios y ganar una serie en la Promocional.
-Recuerdo que tuviste diferentes acompañantes.
-Arranqué con Adriano Zarantonello cuando debuté; después, el recordado Cebolla Sapia y, posteriormente, siguieron Mariano Raina, Agustín Giroldi, Juanjo Rodríguez y el último fue Sebastián Abella. Siempre sostengo que son etapas muy lindas de las que no te podes olvidar. En ALMA corrí desde el 93 hasta el 96.
-¿Qué lugar ocupan las motos en tu historia?
-Estoy también metido con este tema. Ahora no se puede, pero los sábados nos juntábamos a la tarde acá en el museo con los muchachos y a veces organizamos una salida y por ahí nos íbamos a desayunar a Capilla del Señor. Son esas cosas que te permiten también disfrutar de la moto. A veces se organizan viajes más largos.
-Esto de tener vehículos antiguos o autos de carrera también marcan tu pasión por ellos.
-Cada vez que aparece un auto que formó parte del Turismo Carretera resulta algo así como recuperar una pieza de un enorme rompecabezas. Pude recuperar el Chevrolet con el que Fernando "Pichi" Iglesias debutó en el TC en 1991. La misma cupé con la que logró su única victoria el 5 de junio de 1994 en el autódromo de Rafaela.
-Como todo auto del ayer, entiendo que debe haber una historia detrás.
-La Chevy tiene su historia hasta llegar a mis manos. El Pichi se la vendió a José Luis Lingeri, que durante muchos años manejó la carrera de Christian Ledesma en el TC. Sin embargo, un par de temporadas después, el mismo Iglesias se la pidió con el objetivo de armarla para que Alejandro Ramón corra en el TC Pista. El piloto de San Pedro se consagró campeón de la "telonera" en el 2000, Iglesias usó esta Chevy desde 1991 hasta 1996. Años más tarde, Iglesias se la devolvió a Lingeri, que decidió pintarla con el mismo diseño y colores que la Chevy con la que Ledesma se consagró campeón en 2007 y usarla como showcar para exhibiciones. Después la pude comprar y para certificar su autenticidad, le mandé una foto a "Toto" Iglesias, hermano del "Pichi", quien me confirmó que era la original.
-¿Y el auto cómo estaba?
-El auto está tal cual me lo entregaron: pintado con los colores que usó Ledesma y con una trompa de la Chevy de Agustín Canapino, porque no tenían otra. La Chevy funciona perfecta y la idea es armarla para que quede igual al auto que usó el Pichi. Estoy juntando algunos fierros, pero tengo casi todo, lo único que me faltaría es la barra de torsión y los parantes inferiores, porque le voy a sacar los pontones.
-Sin dudas, éste es tu otro hobby.
-La verdad es que es mi debilidad, no lo voy a negar. Hace unos años compré una réplica de la cupé Chevrolet que usó César Malnatti en sus comienzos en el Turismo Carretera en la década del 60. Un grupo de amigos de Malnatti que habían formado una peña para apoyarlo, decidieron armar este auto a modo de homenaje un tiempo después de su fallecimiento en 1973.
-¿Y en qué estado encontraste a la cupé de Malnatti?
-Es una réplica, eso está claro, pero la tuve que rehacer toda, estaba muy deteriorada. Me llevó cuatro años poder restaurarla. Un mecánico me dio una mano con el motor. Guardo estos dos autos como dos joyas.
-Hoy seguís siendo el Presidente del Club del Primer Automóvil Argentino. ¿Qué balance hiciste de estos cuatro años?
-Creo que logramos que el auto trascendiera las fronteras de la ciudad, porque aún no todos están convencidos que acá está el primer automóvil argentino. Pero fuimos de a poco ganando un lugar a nivel nacional. Lo que pasa es que, a veces, hay muchos intereses en juego y tratan de no reconocértelo. La verdad: me da mucha bronca, cuesta decirlo, pero es así.
-¿Cómo es eso?
-En la fiesta que organiza Auto Clásica, quizás la más importante del país, a nosotros nunca nos invitaron, siendo una fiesta de automóviles. La única vez que fuimos fue porque Abella hizo la gestión a nivel político para lograrlo y cuando fui personalmente a charlar con los organizadores ni querían atendernos. Además, no quieren entender que nuestro auto es el primero en el país. Otra vez fuimos a una cena en el autódromo de La Plata, donde estaba todo el más alto nivel del automovilismo y en un momento toma la palabra el historiador Felipe Pigna y dice muy suelto de cuerpo que el primer auto argentino no era el nuestro. Me agarré un enojo bárbaro y me callé por el respeto a la fiesta. Después intenté hablar con él, le mandé folletería y nunca nos dio la posibilidad de explicárselo. A veces pienso: "si este muchacho nos cuenta la historia de nuestro país informado de esta manera, que poco creíble resultará". Además, lo nuestro está documentado: les llevé todo y no nos atendieron ni Pigna ni los organizadores de la fiesta del automóvil, no les interesó. Igual, nosotros, a través de las ultimas fiestas, también fuimos potenciando esa necesidad que se conozca el auto y en verdad se logró, pero aún hay que continuar. Estamos en el buen camino.
-¿Hay renovación de la Comisión Directiva en el club?
-Sí, ya debía haberse realizado, pero por la pandemia se postergó. En lo personal no puedo seguir en el cargo, dado que los estatutos no permiten más de dos períodos y ya los cumplí. Ahora habrá que renovar toda la comisión y los muchachos ya están dispuestos a darle continuidad.
-Después de todo lo que contaste, ¿qué te falta hacer en el automovilismo?
-Uno siempre tiene ganas de hacer cosas y esto de poder tener autos del ayer me encanta, pero hay que tener los presupuestos. Por el momento sigo disfrutando de lo que uno logró tener. Ya te habrás dado cuenta que lo mío son los fierros.
“UNO SE FORMÓ Y APRENDIÓ MUCHO DEL AUTOMOVILISMO; LO VAS INCORPORANDO Y METIÉNDOTE DE UNA MANERA QUE TE ATRAPA PARA SIEMPRE", REMARCA ADRIÁN.



