Alguna vez Bertolt Brecht escribió: "Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles." Miguel Antonio Di Fino fue sin duda un hombre imprescindible
Empedernido demócrata abrazó sin dobleces la causa de los derechos humanos dedicando su vida a esclarecer el período más oscuro de la historia de nuestra zona. Sus libros son referencias insustituibles a la hora conocer las atrocidades de esa época.
Permanente generador de ideas. Al dos por tres yo recibía un llamado que empezaba con un ¿Qué te parece si ……..? Así fue el comienzo de la instalación de la estatua a las Madres de Plaza de Mayo que está en la plaza Eduardo Costa como homenaje a los asesinados y desaparecidos por la dictadura cívico-militar de nuestra ciudad. También de la tecnicatura en comunicación que se dicta en el Instituto 15 y de la filial en nuestra ciudad de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, entre otras de las tantas iniciativas de Miguel.
Militante inclaudicable por un país más igualitario fue uno de los precursores de la lucha en defensa de nuestro medio ambiente.
En nuestra común militancia de casi toda una vida nunca lo vi dudar siquiera un segundo en seguir a rajatabla sus férreas convicciones aún en momentos complicados y me consta cuánto le dolían las injusticias.
Periodista de raza con una larga trayectoria siempre supo ejercer la profesión con una absoluta honestidad. Sus columnas domingueras y sus programas radiales dan fe de su compromiso.
Fue uno de esos escasos periodistas/escritores de los que podemos afirmar sin temor alguno a equivocarnos que hizo durante toda su vida honor a una reflexión que alguna vez le escuché al escritor uruguayo Eduardo Galeano cuando dijo que "Poca gracia tiene el escribir lo que se vive. El desafío está en vivir lo que se escribe".
Acérrimo defensor y protector de su familia fue enternecedor ver con la alegría con que recibió a su nieta. Pese a que se empeñaba en ocultar era una persona muy sentimental.
Estas líneas son incompletísimas a la hora de describir todo lo que Miguel nos dejó
Amigo entrañable me es y será muy difícil soportar su ausencia. Que lo parió, cuanto duele.



