Las mayorías electorales siguen representando una realidad que los poderosos quieren ocultar en los medios y que sin embargo crece en América Latina. Hay sectores opuestos a este capitalismo cruel que construyen espacios muy valiosos a pesar de la agresión aún en países gobernados por la derecha. En Colombia 8000 indígenas llegaron en caravana hasta Bogotá mostrando una América rebelde a este proyecto dominante, pueblos que recorren los caminos sembrando posiciones absolutamente opuestas a este capitalismo criminal. Se entrecruzan fórmulas con diversidad política y social con convicción de la necesidad de cambios en los que sin duda influirá la conducción política de E.E.U.U.
El 17 de octubre fue en nuestro país una clara muestra de decisión popular de defenderse ante el abuso que padecimos durante el gobierno de Macri, de impedir que destruyan nuestra economía y lograr que se concrete otro programa económico.
El 18 el marco internacional brindó una situación de fortalecimiento profundo. Bolivia recuperando la democracia impactó con un triunfo del MAS (Movimiento al Socialismo) que había llevado a Evo Morales al triunfo en una elección no reconocida. Las convicciones populares han demostrado la posibilidad de llegar al gobierno a pesar de las vallas "la victoria del MAS en Bolivia es un acto de justicia ante la agresión que sufrió el pueblo..." señaló Alberto Fernández. Chile también sufrió una represión violenta pero decidió con sus votos reformar la constitución de 1980 elaborada por la dictadura de Pinochet.
El S. XXI tuvo sin duda un acelerado ritmo histórico iniciado por gobiernos nacionales y populares como los de Chávez, Correa, Evo Morales, Lula y Kirchner que caminaron hacia una sociedad con una visión más humanista y distributiva.
Se padecieron también planes de derecha más duros acompañados por E.E.U.U. Eso nos tocó vivir con Macri, que ahora intenta desligarse provocando una ruptura en el PRO. Las declaraciones de su hermano en el libro de O´Donell profundizan el análisis de cuál ha sido el manejo de un estado como productor de ganancias para un sector oligárquico.
Los caminos son duros, el momento difícil, el Poder Judicial es un sector que aún busca producir obstáculos para evitar penas merecidas por algunos de sus integrantes, a pesar de la pandemia hay senderos para recorrer.
Quiero recordar a Miguel Di Fino, compartimos una amistad especial intercambiando ideas. Lo extrañaremos mucho.



