La empresa desplegó el plan de inversión privada más grande de la Argentina. En la región aportó fondos y asistencia técnica en la construcción del Hospital Solidario COVID de Pilar y elevó la capacidad de internación del Hospital Municipal San José de Campana. Además, donó decenas de miles de insumos sanitarios.
La pandemia podría haber golpeado con más fuerza a nuestra región sin el compromiso del sector privado para asistir al sistema sanitario. Y a la cabeza de esos aportes estuvo Tenaris, con intervenciones decisivas que contribuyeron a fortalecer la capacidad de respuesta sanitaria.
En lo que fue el aporte privado frente al COVID-19 más importante del país, según un ranking elaborado por la prestigiosa revista Forbes, la compañía de la familia Rocca estuvo involucrada en proyectos como el Hospital Solidario COVID en Pilar y la mejora de la infraestructura del Hospital Municipal San José de nuestra ciudad.
Además, la siderúrgica donó decena de miles de elementos de bioseguridad que fueron distribuidos entre establecimientos médicos, instituciones y entidades de bien público de toda la región, insumos que contribuyeron a disminuir el ritmo de los contagios.
Este plan de inversión fue adelantado por el propio Paolo Rocca, CEO de Tenaris, en una carta a los intendentes Sebastián Abella y Osvaldo Cáffaro fechada el 7 de abril. Allí, el líder empresario había señalado que su compañía tenía experiencia acumulada del COVID-19 de su paso por el norte de Italia y estaba comprometida a compartirla con las autoridades sanitarias de la zona para "contener el impacto del contagio en nuestras comunidades".
Una de las primeras medidas fue por entonces la puesta a disposición del Hotel Siderca para ser utilizado como centro de aislamiento para pacientes sospechosos, asintomáticos y leves de COVID-19. Tras vencerse el comodato el pasado 31 de octubre, la Municipalidad devolvió las llaves del edificio, por donde pasaron en total 280 vecinos.
En paralelo, ingenieros y técnicos de Tenaris y la constructora Techint desembarcaron en el Hospital San José con el ambicioso proyecto de incrementar la capacidad de camas de terapia intensiva, teniendo en cuenta el cuadro de neumonía que desencadenan las infecciones graves de coronavirus. Fue así como tras semanas de trabajos el nosocomio local pasó a estar en condiciones de abastecer con energía y oxígeno suficientes hasta 40 camas con asistencia mecánica respiratoria.
Los trabajos en el San José, el mayor centro de salud de Campana, continuaron en agosto con el montaje a contrarreloj de un modulo sanitario que sumó 10 camas de internación al área de clínica médica. Por ese entonces, el bloqueo de camas por pacientes COVID que necesitaban estar aislados en sus habitaciones ponía en riesgo de colapso al nosocomio.
"Este nuevo módulo hospitalario nos va a permitir incrementar la capacidad de atención de pacientes del área de clínica médica, cuya oferta de camas disponibles se ha visto reducida por la necesidad de aislar los casos de COVID-19. Montar este módulo en pocos días demuestra el gran trabajo en equipo que lo hizo posible", aseguró el intendente Abella en la inauguración del módulo.
A esa altura de la pandemia, el apoyo de Tenaris había sido tan clave para resistir la embestida del coronavirus que el propio personal del Hospital San José recibió a Paolo Rocca con carteles de agradecimiento. "A pesar de la difícil situación que está atravesando nuestra operación industrial, en momentos como este nos moviliza muy especialmente la necesidad de acompañar a nuestra comunidad, las autoridades municipales y sanitarias de la región, para superar juntos este desafío que impone la pandemia", decía el CEO de Tenaris tras el corte de la cinta inaugural.
Pero si como con fortalecer las prestaciones de un hospital no bastara, la empresa se involucró de lleno en la construcción del Hospital Solidario COVID de la Universidad y Hospital Austral, aportando financiamiento y asistencia técnica. El nosocomio está destinado a la atención de pacientes sin cobertura médica derivados del sistema público de salud y sumó 20 camas de terapia intensiva y 40 de terapia intermedia a las ya disponibles en el distrito de Pilar.
La adquisición de equipamiento médico e insumos de bioseguridad también fue un factor diferencial para mitigar los efectos del COVID-19. Tenaris donó un total de 28 respiradores a centros médicos de las zonas donde opera, cada uno compuesto de una unidad central, carro de montaje y humidificador. También entregó camas de terapia, equipo complementario (monitores, electrocardiógrafos, desfibriladores, flujímetros, bombas de infusión, manómetros de aire compromido y de oxígeno) y 40 cilindros de oxígeno.
Junto a esta tecnología, la empresa distribuyó más de 150.000 elementos de bioseguridad, desde alcohol en gel y barbijos hasta camisolines, cofias y cubrecalzados. A esto se sumaron los 100 mil protectores faciales fabricados por colaboradores del Centro Industrial Campana y que, movilizados por un profundo sentimiento solidario, llegaron a diversas partes del país.
"Con anterioridad nos hemos enfrentado a otras epidemias, como la del sarampión de `92-`93 y la de gripe N1H1 en 2009, pero nunca ante una pandemia de las características del COVID-19. Y a diferencia de esas enfermedades, que en su momento tuvieron tratamiento que facilitó el trabajo de los médicos, hoy la única medida efectiva es la prevención: uso de tapaboca o barbijo, lavado frecuente de manos y distanciamiento social. Y las donaciones de insumo son fundamentales, junto a lo que compra el Sindicato, pensando en mantener protegido a nuestro personal", expresaba Carlos Bachiochi, director asociado del Sanatorio "Augusto T. Vandor" de UOM, otro de los centros de salud apoyados por Tenaris durante la pandemia.
Las iniciativas de la empresa también se extendieron al ámbito del conocimiento médico, promoviendo intercambio de experiencias a través de videoconferencias de expertos italianos de la red de hospitales Humanitas de Techint en Italia con profesionales latinoamericanos, entre ellos los principales referentes médicos de Campana. "A Italia la pandemia llegó antes, por lo que sus médicos están siempre un paso adelante nuestro. Todo lo que van probando y aprendiendo nos sirve para ganar tiempo frente al avance de la pandemia", afirmaba Marcelo Medina, director del Hospital Municipal San José de Campana, tras el primero de estos encuentros virtuales, quien ponderaba además "el trabajo en conjunto con el sector privado y el resto de los centros médicos de la región".
Al mismo tiempo, Tenaris llevó adelante una extensa campaña de vacunación antigripal. Primero inmunizó a sus colaboradores y luego abrió la campaña a familiares y vecinos en general. También hubo aplicaciones especiales para la comunidad del Hogar de Niños "Nuestra Señora de Lourdes" y de la Casa Esperanza. La inmunización contra la gripe disminuyó las probabilidades de registrar casos graves que pudieran terminar requiriendo internación en un contexto de alta demanda por COVID-19. Otro ejemplo de que sin la inyección de recursos hecha por Tenaris, la pandemia podría haberle puesto una cara peor a la ciudad.
Una vista a la terapia intensiva del Hospital San José reforzada por Tenaris.
Los protectores faciales fabricados en el Centro Industrial Campana se distribuyeron entre vecinos de todos los sectores de la ciudad.
Un colaborador de Tenaris y un médico de la región descargan insumos sanitarios.



