Se celebra el séptimo aniversario de la inauguración del edificio propio y la Casa Esperanza está en silencio...
La Casa Esperanza está en silencio, un silencio que no es pena, un silencio que es compás de espera. Un silencio que extraña las risas de los jóvenes, los abrazos tiernos, la música, la danza, el calorcito de la cocina, la merienda compartida...
Un silencio que guarda amor, un silencio que no será eterno; ¿Cuánto? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que, como siempre, cuando todo esto pase, llenaremos la Casa de "ruido", de palabras cariñosas, de manos tendidas hacia el otro, de algarabía... Ya falta poco para el reencuentro y será un regocijo mirarnos a los ojos, estar cerca, caminar la Casa, encender nuevamente el " fuego" de las voluntades para seguir creyendo que todo es posible.
"Da siempre lo mejor de ti, lo mejor vendrá." --Madre Teresa de Calcuta
Graciela González, Voluntaria del taller de Folclore



