Los primeros años de vida son críticos en el desarrollo visual, de modo que la percepción de una imagen de mala calidad, uni o bilateral, determinará un desarrollo deficiente de la función visual del individuo lo que se denomina Ambliopía. Por este motivo el primer examen oftalmológico es de suma importancia. El primer examen oftalmológico se realiza luego del nacimiento el neonatólogo, quien constata: Que los ojos sean normales (tamaño adecuado y similar), que los párpados no presenten anormalidades; la presencia de opacidades corneales y el Reflejo Rojo, comprobando así que el eje visual está libre
La pesquisa oftalmológica se realiza a TODOS los recién nacidos sin importar si nacieron de término o prematuros; en el caso de estos últimos, hay un esquema establecido donde existen normas específicas de acuerdo a la semana de gestación en la que nacieron, su peso y patologías asociadas para la detección de la Retinopatía del Prematuro; que comienza en la internación en neonatología, y continúa luego en forma ambulatoria hasta que se completa el desarrollo de la retina, o eventualmente se realizan los tratamientos correspondientes.
El oftalmólogo es quien realiza esta pesquisa durante los primeros meses de vida, y es importante destacar que, cuanto antes se realice es mejor, en lo posible durante el primer mes de vida. Es fundamental para descartar patologías congénitas que impidan el desarrollo normal de la visión y permitir tratarlas a tiempo para un mejor pronóstico visual. (Ley 26279) El examen visual consiste en : examen de la superficie ocular de ambos ojos, evaluación de los reflejos pupilares y el reflejo rojo con oftalmoscopio directo, en habitación semioscura y con pupilas dilatadas, para detectar entre otras cosas, errores de refracción altos, opacidades de medios ópticos (córnea y cristalino), cataratas congénitas, glaucoma, enfermedades congénitas con manifestaciones oculares y descartar una leucocoria (pupila blanca) que es el signo cardinal del retinoblastoma (tumor intraocular más frecuente en niños). Por último el fondo de ojo bajo dilatación pupilar con oftalmoscopio binocular indirecto, que nos permite evaluar toda la retina, desde el polo posterior hasta la periferia. Es conveniente repetir este estudio a los 6 meses de vida para descartar patologías prevalentes de esa edad como retinoblastoma, estrabismo y ambliopía, entre otros.
Muchos estudios dejaron de realizarse durante la cuarentena por miedo a los contagios, pero es importante no descuidar los controles de los recién nacidos, ya que esto puede determinar la salud visual del niño, y el no detectar a tiempo algunas patologías puede significar una discapacidad visual para toda su vida.
Dra. Pamela Fedato - Médica Oftalmóloga (MN: 113142 – M.P: 57890) - Centro Médico Rawson - cmrawson.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



