El momento tan esperado le llegó a Mauro Salerno. Después de un parate demasiado largo tuvo la oportunidad de probar que todo el trabajo realizado en el auto no fue en vano: fue en San Pedro, donde realizó "algunas tiradas" con el Fiat Uno.
Allí consiguió el tiempo buscado, una situación que le dejó saldo positivo con este auto que, curiosamente, compró para irse de vacaciones y, hoy, le brinda la posibilidad de estar en la competencia.
De la mano del Taller Pitu, la planta impulsora estuvo a la altura de las circunstancias por el trabajo desarrollado por Alfredo Villalva y todo lo que aporta su hijo Rodrigo, que encontraron un potencial interesante de cara al futuro,
Así, según reveló el protagonista, la sensación es que todo está todo listo para cuando arranque el campeonato. Por lo pronto, Mauro se mostró con mucha fe y con la tranquilidad de contar con el auto deseado.
TRAS EL LARGO PARATE Y MUCHO TRABAJO, EL AUTO FUE PROBADO EN SAN PEDRO



