En una pobre actuación, Villa Dálmine perdió 2-0 como local ante Atlético de Rafaela y se despidió de la lucha por el primer ascenso. Ahora deberá prepararse para llegar de la mejor manera a los playoffs por el segundo ascenso. Se lesionó Catriel Sánchez.
La ilusión de pelear por el primer ascenso duró muy poco para Villa Dálmine. El buen empate que había conseguido en Junín en el inicio de este Torneo de Transición se diluyó rápidamente: no pudo superar a Deportivo Riestra como local y posteriormente tuvo pobres presentaciones en las derrotas frente a Tigre, primero, y ante Atlético de Rafaela, el último domingo. Así, cayó hasta el último lugar de la Zona B y se quedó sin chances a falta de tres fechas para finalizar esta primera fase.
Pero más allá de los números, lo más preocupante de las dos últimas presentaciones resultó lo lejos que quedó el sistema táctico elegido por Felipe De la Riva de potenciar a un plantel que se armó con mayoría de jóvenes que buscan consolidarse en la divisional.
Así, sin individualidades determinantes, tampoco surge un andamiaje colectivo que reduzca las distancias existentes ante rivales como Tigre y Rafaela. Por el contrario: el 3-4-2-1 pareciera ampliarlas junto a algunos "detalles" que se observaron claramente en este último encuentro (la marcación en zona de la pelota parada rival y los intentos de salir desde atrás con marcadores centrales cuya única opción termina siendo el pelotazo apresurado al segundo pase).
Por eso, el domingo, La Crema no necesitó de grandes méritos para mostrar su superioridad: le alcanzó con aprovechar las ventajas que le ofreció el Violeta (mucho espacio entre el "doble 5" y los tres centrales) para adelantarse en el marcador, mientras que la jerarquía de un delantero como Claudio Bieler fue suficiente para asegurar la victoria en el final de la primera parte. Sí: el segundo tiempo estuvo prácticamente de más, a pesar que el equipo de nuestra ciudad, como en todas sus presentaciones anteriores, mejoró en esos 45 minutos. Sin embargo, el 0-2 asomó siempre irremontable. De hecho, Villa Dálmine solo ensayó un "remate" al arco de Guillermo Sara: un cabezazo de Maxi García que se estrelló en el travesaño.
Encima, Catriel Sánchez, único jugador capaz de generar peligro por sí mismo en este contexto, se lesionó a los 12 minutos de ese segundo tiempo (todo indica que padeció un desgarro) y no jugaría ninguna de las tres fechas que restan, cuando estos tres compromisos (San Martín de Tucumán y Gimnasia de Mendoza como visitante; y Defensores de Belgrano como local) deberán ser aprovechados para resetear a un equipo que necesita mejorar su funcionamiento si quiere ser protagonista en la lucha por el segundo ascenso.
EL PARTIDO
Tres cambios decidió De la Riva para este encuentro respecto a la última presentación ante Tigre: el debutante Francisco Manenti (ex Newells y Central Córdoba de Santiago del Estero) fue marcador central por izquierda (por Alvacete; baja de último momento), Tello jugó como carrilero por derecha (por Lando) y el juvenil Umeres, en su primera aparición como titular, fue mediocampista ofensivo por izquierda (por Cuevas).
En el arranque del juego, el Violeta mostró una llamativa pasividad al momento de defender y, a los 4 minutos, Bieler lo aprovechó para rematar con comodidad desde la medialuna, obligando a Ojeda a buena respuesta contra su palo derecho. En ese inicio ya se percibía que el local defendía mal y dejaba mucho espacio entre el círculo central y la medialuna del área; o sea: entre Nelle-Recalde y los tres marcadores centrales, que siempre dieron ventajas.
Por ello, los atacantes visitantes no solo recibían, sino que además podían girar y ponerse de frente a Ojeda. En ese contexto, Pollacchi y Manenti cometieron faltas casi consecutivas sobre el borde del área: en el primer tiro libre, Bieler ejecutó desviado; y en el segundo, Soloa pinchó el balón, Villa Dálmine se posicionó muy mal (se metió muy adentro en inferioridad numérica) y Funes cabeceó al gol entre dos compañeros cuando iban 25 minutos.
Hasta la desventaja, lo mejor del equipo de nuestra ciudad había sido un pasaje de cinco minutos en torno a los 15, cuando logró generar una serie de córners seguidos que no pudo aprovechar porque los jugó mal a todos. En ese lapso, igualmente, ni Fernández ni Umeres encontraban el balón y todo dependía del esfuerzo de Sánchez y las proyecciones de Rizzi.
Y después del 0-1 todo resultó peor: las salidas desde el fondo fueron con pelotazos infructuosos y, por ello, la tenencia del balón fue tan efímera como desprolija. Por ello, sin hacer grandes méritos, Atlético de Rafaela no solo fue justificando la victoria, sino que además llegó al 2-0 sobre el final de la primera parte: Manenti, ya amonestado, derribó a Copetti nuevamente, la pelota quedó suelta a 30 metros del arco y, en la continuidad de la acción, con el aval de Ceballos, el "Taca" Bieler la empalmó con furia para superar la estirada de Ojeda y convertir un golazo.
Para el segundo tiempo, Atlético de Rafaela se recostó en su ventaja de dos goles y con esa tranquilidad se dedicó a controlar a un Villa Dálmine que tuvo más la pelota, pero volvió a exhibir dificultades para encontrar asociaciones productivas para avanzar en el campo de juego.
Por ello, su único intento al arco de Sara fue un cabezazo de Maxi García que se estrelló en el travesaño sobre los 20 minutos. Antes, a los 10, un buen pase de Recalde le permitió a Sánchez escaparse mano a mano, pero Ceballos entendió (equivocadamente) que Catriel había bajado el balón con la mano.
Encima, poco después, el 9 sintió un pinchazo en un pique y fue reemplazado por Sergio Sosa. Ya en el entretiempo, Martiré había ingresado por "Chimba" Fernández. Así, De la Riva se quedó también sin la posibilidad de sumar otro hombre de ataque para tratar de inquietar al fondo visitante.
Igualmente, para los últimos 20 minutos, el DT varió el esquema: Garro ingresó por Manenti (de flojo debut) y pasó del 3-4-2-1 al 4-3-1-2. En ese lapso creció Umeres y los cambios de frente a Tello fueron la mejor opción para llegar al área rival. Y en uno de los centros del exCamioneros casi convierte Sosa luego que Sara calculara mal y dejara viva la pelota dentro del área.
No hubo más para rescatar del lado Violeta, que volvió a ofrecer un pobre primer tiempo y que, como ante Tigre, lo volvió a pagar con una derrota. Claro: esta derrota ya lo deja sin chances de pelear por el primer ascenso, por lo que ahora deberá reconfigurar cómo se prepara para la continuidad de este Torneo de Transición que el domingo 27 lo tendrá jugando frente a San Martín en Tucumán.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (0): Juan Marcelo Ojeda; Maximiliano Pollacchi, Maximiliano García, Francisco Manenti; Laureano Tello, Saúl Nelle, Federico Recalde, Facundo Rizzi; Valentín Umeres, Enzo Fernández y Catriel Sánchez. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Lucas Bruera, Eduardo Vallejos, Facundo Lando, Gastón Martiré, Tomás Garro, Tomás Costantino y Sergio Sosa.
ATLÉTICO DE RAFAELA (2): Guillermo Sara; Lucas Blondel, Stefano Brundo, Fernando Piñero, Angelo Martino; Guillermo Funes, Facundo Soloa, Emiliano Romero, Matías Valdivia; Enzo Copetti y Claudio Bieler. DT: Walter Otta. SUPLENTES: Matías Tagliamonte, Gastón Tellechea, Rodrigo Castro, Alex Luna, Diego Meza, Ayrton Portillo y Germán Lesman.
GOLES: PT 25m Guillermo Funes (AR) y 44m Claudio Bieler (AR). CAMBIOS: ST Martiré x Fernández (VD); 12m Sosa x Sánchez (VD); 21m Castro x Soloa (AR); 24m Garro x Manenti (VD); 32m Portillo x Funes (AR) y Lesman x Copetti (AR); y 43m Meza x Martino (AR). AMONESTADOS: Manenti y García (VD); Martino (AR). CANCHA: Villa Dálmine. ÁRBITRO: Diego Ceballos.
GASTÓN MARTIRÉ INGRESÓ EN EL ENTRETIEMPO EN REEMPLAZO DE ENZO FERNANDEZ.
EL JUVENIL VALENTÍN UMERES, DE 17 AÑOS, FUE TITULAR POR PRIMERA VEZ. JUGÓ LOS 90 MINUTOS Y MOSTRÓ DESTELLOS DE SUS VIRTUDES.
EL DEFENSOR FRANCISCO MANENTI TUVO SU DEBUT ANTE LA BAJA DE ALVACETE.
CATRIEL SÁNCHEZ SALIÓ LESIONADO A LOS 12 MINUTOS DEL SEGU-NDO TIEMPO. SE PERDERÍA LAS PRÓXIMAS TRES FECHAS.
EL TRABAJO DE LOS CARRILEROS TELLO Y RIZZI FUE DE LO MÁS RESCATABLE EN EL VIOLETA.
PRIMER CASO DE COVID-19
Desde el retorno a los entrenamientos presenciales, Villa Dálmine no había detectado casos positivos de coronavirus en su plantel profesional. Esa buena racha se cortó ayer, cuando la institución confirmó que un jugador (no se informó su nombre) "dio positivo de Covid-19" y se encuentra cumpliendo el aislamiento correspondiente en su domicilio.
A su vez, el club aclaró que "el resto de los testeos realizados a jugadores, cuerpo técnico, auxiliares y empleados administrativos de la institución arrojaron resultados negativos".



