Está terminando un año muy raro, que nos alejó de nuestro quehacer cotidiano y de nuestros seres queridos, un año que a nosotros nos exigió: creatividad, trabajo, paciencia, lealtad, voluntad y FE, por los nuevos desafíos.
Una vez más hemos demostrado que estamos a la altura de las circunstancias y de haber superado nuestras propias expectativas. Este año muy peculiar y por el que no estábamos preparados, nos tocó luchar bajo extrema presión por tener un enemigo letal, desconocido y encima invisible. No tengo dudas que es imposible cumplir nuestras metas sin un verdadero trabajo en equipo, mancomunado con fuerzas vivas, empresas privadas y profesionales altruistas que nos capacitan, nos forman y por ende nos cuidan, y a los vecinos que no dudan en ayudar cuando un evento es muy considerable, entre todos, nuestra labor se hace más llevadera. Hoy siento el deber de agradecer y felicitar "a mi gente" los Brigadistas por su labor, pero más que nada por su vocación, respeto y amor hacia nuestros semejantes y a nuestras mascotas. Por abrazar con pasión el trabajo que realizan. A mi familia y amigos por el aguante y la compresión.
A Sebastián y Abel por confiar en mí, apoyarme y darme la potestad de trabajar en libertad sintiéndome respaldado.
A mis vecinos que sientan, vean y piensen que hay un gran equipo humano dentro del municipio que vela por ustedes. Vamos hacia una Ciudad Resiliente e Inclusiva y nosotros estaremos de vuestro lado como lo venimos haciendo.
Simplemente Gracias... y es nuestro deseo que tengamos un 2021 con muchos abrazos y amor.
Juan Carlos Ruiz



