Termina un año distinto a todos. La pandemia del COVID-19 que comenzó en marzo nos obligó a modificar nuestras vidas; generando también cambios en toda la planificación del año en todas las disciplinas. El Estado no fue la excepción.
Si bien en términos generales es un año negativo en términos sanitarios y económicos principalmente, no podemos soslayar el gran impulso a las operaciones digitales que forzó esta crisis. Sin embargo, esta necesaria digitalización de todas las actividades públicas y privadas, también dejó en evidencia la brecha digital que existe en nuestra población, entre aquellos que tienen conectividad y alfabetización digital, de aquellos analfabetos digitales sin conectividad, lo que vuelve a poner de manifiesto la inoperancia de nuestra dirigencia política para lograr políticas destinadas a lograr igualdad de oportunidades para todxs.
Este año que termina, también nos obligó a ser creativos para poder hacer oír nuestras posiciones políticas por la dificultad del aislamiento, como también en relación a nuestra presencia personal en todos los rincones de nuestra ciudad.
A pesar de todas las dificultades nos esforzamos por cumplir con nuestra tarea de la defensa de los intereses de nuestros vecinos y de nuestra ciudad, así a través de nuestras redes, asesoramos desde el inicio de la pandemia a todos los vecinos de Campana sobre la forma de realizar los trámites virtuales que se requerían para acceder a los beneficios estatales, como también nos expresamos a través de conferencias virtuales sobre la creación de la agencia de recaudación municipal y el aumento exorbitante de las tasas municipales, además de nuestros planteos en el recinto, en los medios y en las redes sociales.
Tampoco dejamos de estar al lado del que necesitaba, ya que nunca dejamos de recorrer y colaborar activamente con todos los comedores y gente de nuestra ciudad que lo requería.
El 2020 que se va es un año que nos enseño a valorar muchas cosas que en vorágine no prestamos demasiada atención, y aprendimos que las relaciones laborales, de capacitación y de desarrollo pueden ser más modernas.
Nuestro bloque de concejales por cuestiones de licencia de riesgo sanitario pudo mostrar a dos de nuestros jóvenes promesas de la política local como Celeste Palavecino y Alexis Twyford que han brillado en esta año legislativo con buenas propuestas y valentía para defender nuestras posiciones, lo que también me genera entusiasmo para el futuro de nuestra agrupación política.
El 2021 que nos espera sigue siendo una incertidumbre en lo sanitario y en lo económico también, pero espero que -como año electoral- el pueblo determine una nueva mayoría que otorgue certidumbre y ordene la cuestión política, de manera que por efecto cascada se ordenen todos los demás temas.



