Olvidados: ¿qué esperamos de nosotros en el 2021?
El primer día de cada año, tiene una serie de tradiciones folclóricas-religiosas en las primeras horas, pero también, pasados todos los brindis, saludos, fiestas y/o "divertimentos varios", nos encontramos pensando cómo queremos que sea su transcurso para nosotros o algo similar. Entre nos, ¿hiciste la tradición simbólica de quemar las cosas malas del año pasado prendiendo algún almanaque viejo o papel hasta que se consumiera?
Así como en las últimas horas del viejo año miramos hacia atrás, y vimos su paso o mejor nuestro paso durante los 366 días (fue bisiesto) de su calendario viendo qué hicimos bien, qué hicimos mal, en qué nos equivocamos, ¿podemos reencausarlo?, trazamos una línea indeleble de nuestra vida, o simplemente lo vivimos sin pena ni gloria. Todos, consideran, que en estos primeros días, estamos gestando la esperanza de cómo podemos mejorarlo de alguna manera, "o por lo menos sea igual", pandemia aparte, con lo cual estoy de acuerdo, más se intentará mejorarlo de algún modo. Acá no cabe el dicho "todo tiempo pasado fue mejor".
Hace un tiempo, le pregunté a uno de mis amigos que ha cruzado los 60 años y se dirige a los 80. ¿Qué tipo de cambio está sintiendo al comienzo de este nuevo año?
Me contestó con las siguientes líneas de autor desconocido:
1) Después de amar a mis padres, mis hermanos, mi cónyuge, mis hijos, mis amigos, ahora he comenzado a amarme a mí mismo.
2) Me acabo de dar cuenta de que no soy "Atlas". El mundo no descansa sobre mis hombros.
3) Ahora, dejé de negociar con vendedores de frutas y verduras. Después de todo, unos pocos centavos más no van a hacer un agujero en mi bolsillo, pero podría ayudar al pobre hombre a ahorrar para las cuotas escolares de su hija.
4) Pago al taxista sin esperar el cambio. El dinero extra podría traer una sonrisa en su rostro. Después de todo, él está trabajando mucho más duro que yo.
5) Dejé de decirles a los ancianos que ya han narrado esa historia muchas veces. Después de todo, la historia los hace caminar por el camino de la memoria y revivir el pasado.
6) He aprendido a no corregir a las personas, incluso cuando sé que están equivocadas. Después de todo, la responsabilidad de hacer que todos sean perfectos no está en mí. La paz es más preciosa que la perfección.
7) Doy elogios libremente y generosamente. Esto, mejora el estado de ánimo no solo para el receptor, sino también para mí.
8) He aprendido a no molestarme por un pliegue o una mancha en mi camisa. Total, la personalidad habla más que las apariencias.
9) Me alejo de las personas que no me valoran. Puede que no sepan mi valía, pero yo sí la sé.
10) Me mantengo tranquilo cuando alguien juega a la política sucia para superarme en la carrera de ratas. Después de todo, no soy una rata y tampoco estoy en ninguna carrera.
11) Estoy aprendiendo a no sentir vergüenza por mis emociones. Acaso, mis emociones no son las que me hacen humano?
12) He aprendido que es mejor dejar de lado el ego que romper una relación. Acaso no es mi ego el que me distancia, mientras que con las relaciones nunca estaré solo.
13) He aprendido a vivir cada día como si fuera el último. Después de todo, podría ser el último.
14) Estoy haciendo lo que me hace feliz. Después de todo, soy responsable de mi felicidad y me la debo.
15) He aprendido a valorar a mis amigos, porque cada día los estoy perdiendo, no porque me enemiste con ellos, sino porque se me adelantaron a irse de esta vida.
16) Valoro todo lo que tengo, más que lo que anhelo, porque lo que tengo es mío. Mi vida, mi familia y mis amigos."
Decidí enviar esto pensando en que hoy puedo hacerlo, mañana no sé. ¿Por qué no podemos practicar esto en cualquier etapa de nuestras vidas?" Buen año para todos!!!



