Difícil recordar cuando nos conocimos, porque fue hace muchísimo tiempo. El estaba a full con su proyecto "Tía Chola" que repartía casa por casa bajo puerta, cuando recién empezaba a incursionar en el periodismo gráfico.
Tesonero, laburante que nunca se achicó ante un proyecto; le interesaba todo. Absolutamente todo. Y cuándo se proponía hacer algo, lo hacía bien.
Le apasionaba escribir y lo hacía excelente. No solo porque encontraba las palabras justas, el adjetivo adecuado o la metáfora correcta. El dejaba correr su corazón por su pluma y de esa manera su narrativa conmovía, te atrapaba y dejaba una huella en el eventual lector.
Claro que cuando descubrió el poder de la cámara y lo que podía hacer con ella, ahí "enloqueció". Supo capturar la realidad y trasmitirla de la misma manera con la que escribía, desde las mismas entrañas, encuadrando el momento justo y la situación precisa para que una imagen hablara por si misma. Ese amor por la cámara fotográfica continuaría por siempre.
Lleno de proyectos, colaboró siempre con La Auténtica Defensa; ya sea con aportes culturales, periodísticos o sociales. Durante los años 2000 y 2003 publicó más de 40 cuentos. Era cuando concurría al Taller Escuela Mariano Moreno, de Ismael Garzón. Algunos de esos cuentos formaron parte de una antología publicada en la ciudad de Córdoba, luego de participar en un certamen literario. Consecuente y agradecido, por aquellos momentos decía en La Auténtica Defensa: "Quiero destacar la colaboración de este medio para con los artistas locales, a los cuales siempre se los apoya de una u otra manera. Este premio es para todos ustedes, ya que en estas páginas fueron publicadas las obras seleccionadas".
De allí en más, solo era necesario un email o un whatsapp para coordinar una publicación. Tenía las páginas del diario siempre disponibles y abiertas para cualquier aporte que quisiera hacer, que casi siempre tenían que ver con visibilizar las necesidades de la gente.
Como suele pasar entre amigos, también tuvimos nuestras diferencias, y cuándo eso pasó lo supimos resolver en corto tiempo.
Hace unos meses, por cosas del destino, nos encontramos ambos en un consultorio médico a una hora bastante inusual. Conversamos y hablamos de la salud de ambos. No se sentía bien, pero lo atribuía a dolencias crónicas que ambos conocíamos. Posteriormente su salud se complicó.
Si algo no vi después de aquel día, fue un hombre abatido. Aún cuando su cuerpo no lo acompañaba con toda la energía que él necesitaba para sus proyectos, sacó fuerzas de donde pudo para seguir adelante.
Con alegría me contó que se casaba con el amor de su vida y que quería que sus fotos salieran en el diario (como sucedió). Siguió con sus acciones solidarias en los comedores, mantuvo ese contacto con la gente que tan bien le hacía e hizo de la amistad un culto.
Pero ayer, su cuerpo dijo basta. Pero su alma seguirá siempre acompañándonos y recordándonos, con esa sonrisa cómplice, su alegría y compromiso con los que más necesitan.
¡Un abrazo Charly. Gracias por todo!
Foto: Javier Reynoso.
Fernando Andrioli
La Auténtica Defensa envía sus condolencias a su esposa Alejandra, a sus hijos y a todos sus allegados. Se lo va a extrañar mucho. Buen viaje amigo!
— Fernando Andrioli (@frandrioli) January 13, 2021



