A lo largo del 2020, la Escuela organizó una capacitación de 300 horas sobre modelización matemática para aplicar en clases de ciencias duras. Participaron una decena de docentes de ese y otros colegios de la región. Dos de ellos le contaron a La Auténtica Defensa el potencial transformador de este nuevo enfoque.
Es cuestión de hacer los números. El lema pronto lo podrían aplicar la mayoría de las clases de ciencias duras a la hora de plantearse resolver un problema de la vida real. Como está demostrando la Escuela Técnica Roberto Rocca, soluciones conocidas o innovadoras pueden ser reveladas explorando en los recovecos de sus variables medibles.
"De chicos nos acostumbramos a escuchar en boca de los maestros la canción de Serrat: eso no se hace, no se dice, no se toca", comenta Israel Pavelek, docente de Sistema de Control de la ETRR. "Para enseñar ciencias es justamente al revés".
La rebelión de los números en el aula ya comenzó. En 2020, a lo largo de 300 horas, docentes de la ETRR, escuelas públicas de educación técnica, secundarias y de UTN Facultad Regional Delta participaron de la capacitación "Modelando la ciencia", de los cuales 10 recibirán su correspondiente certificado en marzo. Dictada por la UTN Facultad Regional Buenos Aires, propuso dar vuelta la enseñanza de las ciencia duras: dejar de partir de los conceptos abstractos para internalizarlos en base al análisis de experiencias reales, usando la tecnología como fuente de recursos y para el registro de datos.
Pavelek sostiene que "si un chico no aplica lo que aprende en uno o dos años, lo termina olvidando". La pregunta que dispara esta metodología de modelización es, precisamente, qué sucede si se empieza poniendo en práctica la teoría. "Es transitar un camino totalmente distinto", dice el profesor. Uno en el que cada alumno "va a ir profundizando" al ritmo de su propio interés.
El curso se desprende del programa Entropía que la UTN viene desarrollando desde el 2014 para fortalecer la preparación de los alumnos que llegan del secundario. Dirige su atención a la matemática por el potencial que tiene de resolver complejos problemas interdisciplinarios mediante la elaboración de modelados numéricos que facilitan el análisis y la comprensión.
Debido a la pandemia, la capacitación fue remota. Hubo siete encuentros en vivo, más horas y horas de contenidos, discusiones, prácticas y devoluciones. El objetivo fue convertir a los docentes en agentes de cambio de la comprensión de matemática y las disciplinas científicas, utilizando el modelo de aula invertida (se estudia antes de la clase, se experimenta y consolida lo aprendido durante ella) y fomentando la autonomía de los estudiantes.
Al igual que viene ocurriendo en otras iniciativa de la ETTR y Tenaris vinculadas a la enseñanza activa -como el Proyecto Matemática que LAD contó en ediciones anteriores-, los docentes fueron puestos en el rol de alumnos para vivenciar en primera persona la dinámica pedagógica. Uno de los problemas propuestos en base a experiencias reales giró alrededor de un derrame de petróleo: partiendo de imágenes satelitales, el reto fue investigar acerca de la densidad del petróleo y utilizar la geometría para calcular, de manera aproximada, cuánto combustible se derramó.
"Lo que en parte me voló la cabeza es que vos podés llegar al concepto pero a partir de una situación puramente empírica", asegura Pablo Cueno, docente de Matemática y Física del Colegio Dante Alighieri, quien se sumó al curso por recomendación de una colega. "Necesitaba herramientas para acercar la teoría abstracta a los chicos", reconoce.
Hacia la última etapa de la capacitación los docentes debieron diseñar un proyecto para aplicar en el aula. Pablo se planteó en enseñar conceptos de física a partir de los movimientos realizados en una sesión de crossfit, una actividad popular entre sus alumnos. "Los estudiante filman videos de ellos mismos haciendo ejercicio y ellos lo analizan para llegar a las conclusiones física", explica el profesor. Nociones como fuerza y cinemática reveladas con la cámara del celular.
"Modelando la ciencia" también reflexionó sobre el proceso evaluativo, su transparencia y poder de motivación de cara al alumno. "¿Un error numérico vale lo mismo que uno conceptual? Posiblemente no", dice Pablo. Un esquema de rúbricas, en el que "cada chico sabe qué aspectos van a ser evaluados y que peso tiene casa uno", surgió entonces como alternativa.
Teniendo en cuenta la modalidad mixta -presencial y remota- que probablemente adoptará la cursada este año, "Modelando la ciencia" compartió estrategias para complementar aula y virtualidad. Sucede que la pandemia es un problema que seguirá algún tiempo más. Tal vez hasta que alguien se anime a modelarlo.

El análisis de modelo matemáticos para la resolución de problemas con base real abre un mundo de posibilidades educativas, aseguran los docentes capacitados (foto Archivo).



