En el mes de la Mujer, la historia vecinas que lograron organizarse, recibir el reconocimiento de cooperativa y poder ejercer su profesión.
En el mes de la Mujer, vecinas con historias de lucha, para mejorar su calidad de vida. Se trata de un grupo de vecinas que emprendieron un camino de superación cuando su entorno y contexto socioeconómico les era desfavorable.
Hace dos años iniciaron un camino para constituirse como grupo productivo y hoy sus esfuerzos dan los frutos. Cada una con su historia personal, se fueron encontrando con otras en su misma situación. Fue así que lograron conseguir el reconocimiento legal en el formato cooperativo.
Habiendo cumplimentado los pasos administrativos, estos grupos ya constituidos en su totalidad por mujeres, apostaron a poder desarrollar actividades productivas que generen trabajo para sus integrantes y los que se vayan incorporando.
Muy entusiasmadas, sus integrantes trabajaron sus situaciones personales desde un vínculo empático, con un abordaje psicosocial, con la coordinación de Mario Lucero y Jorge Ortiz.
Hoy este grupo de mujeres está constituidas en dos grupos: uno es la cooperativa Acompañarte, dedicada al cuidado de adultos mayores, en tanto que el otro grupo cooperativista llamado "Multiservicios" tiene como objeto la confección de ropa a nivel industrial.
Lo rescatable de estos programas es que estos grupos canalizaron sus inquietudes y llegaron a estas instancias positivas sin ningún tipo de acompañamiento de parte de los diferentes estamentos municipales, provinciales y nacionales.
En un contexto adverso estas mujeres transitaron el camino con muchos inconvenientes, pero siempre apostaron a lograr sus objetivos. A tal punto que en la interacción de ambos grupos, lograron un acuerdo de ayuda mutua, el cual consiste en que el grupo de costureras confeccionará los uniformes de la cooperativa "Acompañarte". Una manera de interactuar y apoyarse desde los pilares del cooperativismo como lo es el de la solidaridad.
Las integrantes orgullosas de sus logros resaltan que hasta aquí llegaron con poco apoyo, sin ningún tipo de ayuda económica y sin ningún tipo de asistencia de planes, lo que les permite ser sus propias artífices de sus destinos, sin que ninguna estructura las condicione, y apostar a que su bandera la tomen aquellas mujeres que hoy se sienten discriminadas y en soledad.
(la foto fue tomada antes del inicio de la pandemia).



