Fue por violar la orden de no acercarse al club mientras continúa la causa por juego ilegal iniciada en agosto del año pasado.
"Todos sospechamos, pero como yo no ando en cosas raras no te puedo decir que vi algo porque nunca estuve. Pero de Ciclista parece que le quedó sólo el nombre…" confió un vecino del barrio de la Escuela Normal días después del sorpresivo allanamiento que tuvo lugar en la noche del 7 de agosto del 2020 en del club de Iriart y San Martín.
En la oportunidad hubo dos aprehendidos, y se secuestraron gran cantidad de elementos para juegos de azar, cartas y fichas de casino, además de mesas profesionales para jugar a los dados. También se incautaron gran cantidad de bebidas sin documentación respaldatoria de su compra, y una pequeña cantidad de estupefacientes.
Aparentemente, quien atendía la barra fue uno de los aprehendidos de esa noche, pero quedó libre al poco tiempo por falta del mérito; mientras que al conserje del club, Gustavo Pacheco, se lo investigaba por "juego clandestino".
Hasta ayer, Pacheco, quien tiene domicilio a una cuadra del lugar, gozaba del beneficio de excarcelación a cambio de no acercarse a menos de 100 metros del establecimiento. Sin embargo, la Justicia de Garantías revocó la decisión y ahora se encuentra alojado en la Alcaldía del Complejo Penitenciario de Ruta 6.
"No sé si entraba al club, pero cada tanto paraba en la esquina. Incluso hace poco, en enero creo, andaba en cuero y se fue a las manos con otro tipo… Tarde o temprano se iba a saber", confió ayer un vecino del lugar. En ese sentido, la misma fuente señaló que días atrás, un grupo de vecinos hizo una presentación en el Juzgado Federal de Campana a cuento de la conducta de Pacheco y su actividad en el club a pesar de la orden de alejamiento que regía sobre su persona.
Entre los elementos secuestrados, había una mesa profesional para jugar a los dados.



