Mientras espero mi turno para poder vacunarme contra el COVID 19, no puedo dejar de expresar mi preocupación por la aceleración en los niveles de contagios que se están experimentando en el exterior y que ya tienen su réplica en nuestro país. Ni hablar que, además, el virus está mutando.
No sé si estamos preparados, o resistiremos emocional y económicamente otro Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio como el que tuvimos el año pasado. Por eso es fundamental que tomemos conciencia que depende de nosotros poder minimizarlo. Ya lo sabemos lo básico: ventilar permanentemente los espacios cerrados, no reunirnos ni participar de aglomeraciones, manteniendo distancia, usando el barbijo, limpiando nuestras manos con alcohol rebajado.
Una vez más, y luego de un claro relajamiento de nuestras conductas sanitarias frente a la Pandemia, llamo a la reflexión a mis vecinos de Campana para que nos cuidemos entre todos y así no tener que seguir lamentando dolorosas y tempranas pérdidas entre nuestros seres queridos.
Enfrentemos que la Pandemia no terminó, y que estamos en los albores de una segunda ola. Juntos, teniendo las precauciones del caso, seamos empáticos y solidarios, y hagamos que nuestras vidas continúen lo más normalmente posible.



