El piloto adelanta su regreso, aunque no decidió todavía si será en PAKO o Kart Plus.
Después de unas merecidas vacaciones por el sur argentino, Mario Martínez se encuentra donde siempre. Y en la intimidad de su taller, el espigado piloto se predispone a la charla, porque con él siempre hay temas para conversar sobre automovilismo. Sobre todo cuando asegura estar convencido que este año vuelve a correr; una posibilidad que siempre está latente y a la que solo le falta el último paso, que viene postergándose hace tiempo: "Siempre estoy con la idea de volver, pero por mi trabajo acá en el taller y por otras prioridades que afrontar se me van pasando los días, los meses y no termino haciendo nada de lo que me gusta en el automovilismo", reconoce.
-¿Y qué es lo más te gusta en el automovilismo?
-Correr, no lo dudes. Vos me conoces y me seguís desde mis comienzos y es algo increíble lo que uno siente por esta pasión. La verdad es que por esto ya no quiero dejar pasar más tiempo, es ahora el momento. Tengo la edad, el karting casi listo y encima está el Rafa Chávez que me banca para darle rienda suelta a esta hermosa locura. Y básicamente tengo ganas de correr.
-¿Y en qué categoría vas a correr?
-Va a parecer poco serio lo que te voy a decir: no lo tenemos definido con el Rafa. Yo vengo de la PAKO y no es fácil olvidar todo lo que viví ahí, pero también estuve viendo la Kart Plus y no me desencantó para nada. En los próximos días decidimos. Lo bueno es que tengo los elementos para ir a cualquiera de ellas, así que eso no sería un problema.
-¿Y cómo creés que te vas a encontrar en este regreso?
-Es buena la pregunta. Entiendo que bien, con las pruebas uno ya empieza a saber cómo vendrá la cosa, pero entiendo que con varias vueltas empezaremos a funcionar. Es cierto que vi varios chicos que van muy bien, por eso será un lindo desafío.
-¿Y qué pasará con tu otra pasión, que es el rugby? No parecen ser dos actividades compatibles para realizar al mismo tiempo.
-Llevo muchos años en este deporte, lo empecé de joven y también me gusta mucho jugar, pero llegará el momento en que deberé definir o no si podré hacer las dos cosas. El mayor problema que puede ocurrir es que se desarrollen las dos cosas en el mismo fin de semana, y lo resolveré en ese instante, No sé, voy a verlo, jajaja No me la compliques ahora.
-En el automovilismo también estás colaborando con Juan Carlos Bava.
-Carly es un amigo, lo sigo desde siempre. De hecho, pasa por el taller para saludarme y hablar de esto que tanto queremos, pero lo mío es por una cuestión de amistad más que por un apoyo importante de dinero que lo acompaño.
-¿Cómo fue trabajar con el Pejerrey Belloso en su momento?
-Fue muy bueno, aprendí muchas cosas. El Pelado siempre fue un crack, una persona extraordinaria para conmigo. Siempre me aconsejó, me ayudó a crecer. Con ellos uno termina de entender lo que es estar en la alta competencia, porque si no sos profesional ahí no funcionas. A mí me quedan los mejores recuerdos y las mejoras enseñanzas para trabajar en esta actividad. El papá del Pejerrey fue alguien al que siempre tengo muy presente, como a toda la familia.
-Como vos decís, te conozco desde hace muchos años y por eso me arriesgo a decir que este regreso tuyo está vinculado a tu hijo, que todavía no te pudo ver correr.
-Jajaja… Está claro que me conoces. Sí, es verdad: el es chico, está todo el día en el taller, agarra las herramientas y se pone a tocar los autos. Hasta se tira debajo del karting y se entretiene con eso. Y yo le conté que papá corre y me mira. Entonces lo quiero llevar a las carreras para que vea, porque sé que le va a gustar.
-¿Estás empezando a formar un nuevo piloto?
-No digo eso, pero está claro que si le gusta lo voy a acompañar para que lo disfrute como me ocurre a mí hoy por hoy. De eso no tengas dudas.
-Lo último: ¿cuándo te veremos en pista nuevamente?
-Con el Rafa estamos trabajando en esto. Sé que pronto. Estoy convencido que está todo para realizarlo. Dame un pequeño tiempo, pero teneme fe, jajaja. Creo que a vos nunca te falle, je.
MARITO MARTÍNEZ Y EL KARTING, UNA PASIÓN QUE NUNCA SE APAGÓ.



