En tiempos de incertidumbre, y deseando lo mejor para nuestros hijos, debemos cultivar en ellos la certidumbre; la de educarlos en el bien, en la honestidad, en la solidaridad, en el amor al prójimo, en el proyecto del futuro y de la historia; para que sean más que individuos y con pensamiento crítico, para que nadie los arrebate con lo momentáneo y pasajero.
Que a nuestros hijos no les falte la firmeza del mensaje de nosotros, sus padres, de que crean en la vida, en el hombre y, por sobre todo, en la superación más allá de las circunstancias momentáneas.
Claudio Valerio - © Valerius valerius@fibertel.com.ar



