Gagliardi lamentó la falta de efectividad del equipo, al tiempo que señaló que necesitan "tranquilidad" para mejorar en la elaboración y generar más situaciones.
Los minutos finales del partido del martes frente a Defensores de Belgrano mostraron a un Villa Dálmine que no solo fue por la (ya tan ansiada) victoria, sino que dispuso de oportunidades para conseguirla. Un cabezazo de Rodrigo Cáseres y un zurdazo de Fernando Bersano chocaron contra buenas respuestas del arquero del Dragón; el "tres dedos" de Lucas Cajes salió ancho por el segundo palo; un remate de Sergio Sosa desde el punto penal también resultó desviado; mientras que el penal que Pablo Giménez debió sancionar terminó siendo un peligroso tiro libre desde el borde del área que tampoco se pudo aprovechar.
"No la podemos meter", reconoció Alejandro Gagliardi luego del encuentro. "En lo personal me siento con muchas ganas, lo estoy buscando al gol, pero no lo puedo encontrar. El Colo tampoco. Cuando se nos abra el arco van a aparecer otros resultados y vamos a ser un equipo muy duro", agregó.
En cuanto al déficit que ha mostrado el Violeta en cuanto a la elaboración de situaciones de riesgo, el delantero hizo su diagnóstico: "Nos estamos apurando por momentos y fallamos en el primer pase. Una vez que la recuperamos o que podemos tener la pelota debemos estar más tranquilos que nunca para romper líneas y conseguir espacios para atacar. Necesitamos conseguir esa tranquilidad para mejorar con la pelota".
Esa falta de asociaciones entre líneas ha sido una constante en estas primeras ocho fechas. Incluso, en el duelo ante Defensores de Belgrano, el equipo de nuestra ciudad mejoró cuando pasó a un esquema 4-4-2 con jugadores más verticales por las bandas. Esa modificación táctica realizada por Marcelo Franchini a los 27 minutos del segundo tiempo llevó a Gagliardi a dejar su posición sobre la banda derecha y a pararse como delantero bien definido junto a Sosa. "Jugando arriba, como punta, me siento bien, me gusta más", explicó en diálogo con LAD. "Jugar por la línea me cuesta, pero trato de hacer lo que me piden de la mejor manera para ayudar al equipo. Donde me ponga el entrenador voy a tratar de dar el máximo", añadió el cordobés de 31 años.
En cuanto al empate frente al Dragón, el Tano aseguró que terminó siendo "justo" y que el balance interno fue positivo: "Tuvimos muy pocos días de trabajo con el nuevo entrenador. Algunas cosas salieron, pero hay muchas todavía por corregir, teniendo en cuenta que jugamos contra un gran rival".
EL CORDOBES RECONOCIÓ QUE SE SIENTE MÁS CÓMODO JUGANDO COMO PUNTA QUE SOBRE LA BANDA.



