La palabra comunicación no pasa de moda, aunque el lenguaje visual se desarrolla de tal manera que en todos los países del mundo hay programas que permiten comunicar un mensaje sin palabras, el lenguaje no verbal es universal y va más allá de las diferencias de origen y cultura. Pero la mejor manera de comunicarnos sigue siendo el encuentro y el intercambio de palabras.
Dios también se dirige a los hombres de diferentes maneras. Desde siempre empleó el lenguaje no verbal, en este universo que nos rodea, todo nos muestra la grandeza del Creador. (Romanos 1:20) Desde el más pequeño detalle de una flor, o de un insecto, hasta la admirable disposición de los planetas y galaxias, todo proclama la sabiduría y la gloria del mas grande arquitecto que concibió y creó nuestro mundo.
Pero, además Dios nos ha hablado directamente por medio de Jesucristo. (Juan 1:14-17) Lo más importante que Dios tenia que decirnos lo hizo sin intermediarios. En la persona de Jesucristo, el Hijo de Dios, que vino a participar de nuestra condición humana, para dar a conocer su esencia, es decir, su Amor y su Luz.
Por sus palabras, como por sus acciones, Jesús reveló, la santidad de Dios, que lo obliga a condenar el pecado, y su amor, que encontró un medio para salvar a todos los pecadores.
"Dios se hizo hombre". Contiene una verdad sorprenderte y maravillosa. Este "verbo" es el Señor Jesús, el Cristo. ¿Por qué fue designado como "el verbo"? (o la Palabra). Porque por medio de Jesucristo, Dios nos habló. Este lenguaje de Dios pudo escucharse, fue un mensaje de Dios, pudo escucharse, fue un lenguaje verbal, Cristo expresó los pensamientos de Dios, y fue la imagen del Dios invisible, (Colosenses 1:15) desde el principio, Jesús estaba con Dios (Juan 1:2) "Aquel verbo fue hecho carne" Es un milagro que sobrepasa nuestra inteligencia.
Nosotros no nos volvemos carne, somos carne. Pero aquel que es "La Palabra" "el Verbo" se hizo carne al nacer de una mujer, una virgen. Nadie más ha existido sin ser antes concebido, pero Cristo, quien existía desde la eternidad tomó el cuerpo que Dios le había preparado en el seno de María.
Jesucristo era realmente un hombre, habitó entre nosotros y los discípulos tuvieron el gran privilegio de contemplar su humanidad, y su gloria, una gloria como del unigénito del Padre.
Escondida bajo el manto de su humanidad esta gloria resplandece con tal brillo que conduce a sus discípulos, a persuadirse de que Jesús es mucho más que un hombre. Es El Hijo Unigénito de Dios, digno de todo honor.
Todos los creyentes le debemos agradecer y adorar diciendo "Señor mío, Dios mío" (Juan 20:28). "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, a los hombres de buena voluntad"
"Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos". No hay lenguaje ni palabras, ni es oída su voz. (Salmo 19:1-3)
Dios nos ha hablado por el Hijo (Hebreos 1:2) ¿Quieres comunicarte con Dios?
Búscalo, contáctate con un cristiano/a, y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de Dios. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! Mirta Dappiano
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