El domingo confirmó que Argentina no sería sede y ayer anunció el cambio. Sin embargo, la incertidumbre volvió a aparecer por la noche: el ministro de la Casa Civil del gobierno brasileño aseguró que "todavía no hay nada cerrado".
Hasta la irrupción de la pandemia, la Copa América estaba pautada para disputarse en 2020 con organización conjunta de Argentina y Colombia. En primera instancia, ante el arribo del coronavirus al continente, se postergó para 2021. Sin embargo, lo que sucedió en el último mes en torno a su realización terminó convirtiendo a esta edición de la competencia en un verdadero grotesco.
Es que por la crítica situación social que atraviesa, sumada a la crisis sanitaria por la pandemia, Colombia solicitó postergar el certamen. Y ante la negativa de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) se bajó de la organización. Fue entonces cuando parecía que Argentina asumía por su cuenta todas las responsabilidades, justo cuando se encuentra atravesando el pico de la segunda ola de contagios.
"Acordamos con CONMEBOL que vamos a realizar la Copa América y la vamos a hacer con las restricciones del caso. Estamos preparados. Será una Copa para la TV", manifestó Alberto Fernández el pasado domingo 16 de mayo.
Por ello se evaluaron nuevos estadios en el país para albergar los partidos programados en Colombia y se concretaron reuniones entre el gobierno nacional y CONMEBOL. Mientras tanto, surgió la posibilidad de llevar la competencia a Estados Unidos e, incluso, Israel. Y también se barajó la chance de que Chile reemplace a Colombia como co-organizador. Todo a dos semanas del inicio de la Copa América.
Finalmente, el domingo por la noche, ante reticencias cada vez más evidentes de parte del gobierno argentino, la CONMEBOL informó a través de sus redes sociales que "en atención a las circunstancias presentes" resolvió "suspender la organización de la Copa América en Argentina". Y agregó que ya analizaba "ofertas de otros países que mostraron interés en albergar el torneo".
Pocas horas después de ese comunicado, el lunes al mediodía, la Confederación Sudamericana de Fútbol confirmaba que la Copa América 2021 se realizará íntegramente en Brasil, donde la pandemia de coronavirus sigue mostrando cifras preocupantes, a pesar que el impacto de la segunda ola ha mermado en las últimas semanas (acumula más de 16,5 millones de casos totales, más 1,1 millones de casos activos y más de 460 mil víctimas fatales).
Además, en Brasil se disputó también la última edición (2019) de este torneo continental de selecciones y comenzó a jugarse el Campeonato Nacional (Brasileirao), que no tiene planificado ningún parate por la Copa América, situación que complica la disponibilidad de los principales estadios.
"La CONMEBOL agradece al Presidente Jair Bolsonaro y su equipo, así como a la Confederación Brasileña de Fútbol por abrir las puertas de ese país al que es hoy en día el evento deportivo más seguro del mundo", señaló el organismo al confirmar el cambio de sede. "Las fechas de inicio y finalización del torneo están confirmadas. Las sedes y el fixture serán informados por la CONMEBOL en las próximas horas", agregó luego. Así, el 13 de junio será el partido inaugural, mientras la final se mantiene el 10 de julio y, según trascendió, se disputará en el Maracaná de Rio de Janeiro.
Por su parte, el presidente de la Confederación Sudamericana, Alejandro Domínguez, manifestó: "El gobierno de Brasil demostró agilidad y capacidad de decisión en un momento fundamental para el fútbol sudamericano. Brasil vive un momento de estabilidad, tiene comprobada infraestructura y experiencia acumulada y reciente para organizar una competición de esta magnitud".
Sin embargo, a última hora del lunes volvieron a surgir claras evidencias del paupérrimo manejo de CONMEBOL: el ministro de la Casa Civil de gobierno de Brasil, Luiz Eduardo Ramos, señaló que "todavía no hay nada cerrado" al respecto y que recién este martes habría "una posición final" del país respecto a la decisión (o no) de hospedar esta Copa América.
EL NO ARGENTINO
Mientras tanto, en Argentina, Alberto Fernández reveló que CONMEBOL se adelantó al anuncio que iba a realizar este lunes sobre la decisión de no organizar el certamen en nuestro país. "Lo que más me preocupaba, que fue básicamente lo que nos llevó a tomar la decisión, es que veía que las sedes que había elegido la CONMEBOL (Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y Santa Fe), son sedes que están en alerta epidemiológica", explicó en declaraciones formuladas a la radio AM990.
En este sentido, incluso, señaló que "los gobiernos de esas ciudades no respetan mucho" esa situación y que, de hecho, "por ejemplo hoy vuelven a las clases presenciales", lo que implicaba "un riesgo muy grande" en caso que realizarse la competencia de selecciones nacionales. "Entonces pensé: ´frente al riesgo interno que tengo, ¿voy a sumar un riesgo externo´", indicó el Presidente, quien dos semanas antes había confirmado la realización de la Copa América en nuestro país.
Pero como todo cambia tan rápido en este grotesco escenario que viene ofreciendo el fútbol sudamericano, las marchas y contramarchas quedaron del lado brasileño.
BRASIL FUE CAMPEÓN COMO LOCAL EN 2019. DOS AÑOS DESPUÉS VOLVERÍA A ALBERGAR A LA COPA AMÉRICA.



