Se conoció el dato de la tasa de desocupación en el primer trimestre del año: un relativamente bajo 10,2% para un período de normalidad casi prepandémica en la actividad económica. Aún así permanece en los dos dígitos, luego de 12 años por debajo de esa marca que se interrumpieron en 2019. La ocupación también aumentó en el primer trimestre del año pero ese movimiento no alcanzó a mejorar la trayectoria del primer indicador porque se reincorporaron al mercado laboral nuevas personas que antes no estaban buscando empleo.
La semana pasada hablamos del bono de $6.000 que percibirán los trabajadores del Plan Potenciar, al que se sumaría otro de magnitud similar por dos meses para jubilados y también un refuerzo de AUH y Tarjeta Alimentar que se cobró en junio. En tanto Sergio Massa comunicó que en septiembre podría revisarse la base imponible de Ganancias, según prevé el proyecto aprobado en abril pasado. La consultora Equilibria, de Martín Rapetti, estimó que el Estado lanzaría el equivalente a 0,3 puntos del PIB a la calle y si sumamos la devolución por Ganancias y el cobro de aguinaldos en julio la cifra llegaría a 0,7, que no es poca plata. Alertó sobre temores de que se vuelque al dólar.
El BCRA logró captar USD 4.000 millones en lo que va del año, abultando sus reservas, pero una eventual corrida alcanzaría para dilapidar buena parte de ese número en cuestión de semanas. Sin embargo contamos con una sorpresita este año: el desembolso de los DEGs que generosamente ha puesto a disposición el FMI, a finales de la pandemia.. Llegarán a nuestro país cerca de $4.400 millones por ese concepto mientras en negociaciones Martín Guzmán y otros ministros buscan reglamentar una redistribución voluntaria de aquellos fondos por parte de países que no los necesiten.
Un ciclo de alza en el precio internacional de las commodities que paulatinamente va encontrando su techo, las necesidades de divisas para afrontar el pago de importaciones que crecen a ritmo acelerado y los vencimientos de deuda con el FMI y el Club de París (que anotan cifras del USD 3.650 millones y USD 2.400 para marzo de 2020) acabarán por encender un rojo sobre las reservas más temprano que tarde. Volverá a ponerse en valor el trabajo de Guzmán si logra un correcto acuerdo con el FMI en los primeros meses del año próximo.
Argentina logró tender un puente con el Club de París para evitar un default antes del acuerdo con el FMI. La reestructuración es inmanente, y algún día lograremos cambiar esa palabra por roll over de deuda en dólares. Claro que ello no dependerá de la calificación de la deuda soberana que hagan agencias como Morgan Stanley, que luego de su apogeo en los años noventa quedaron bastante relegadas en la determinación del ahorro individual: sus decisiones no se adelantan, digamos, no sorprenden a nadie, y muchas veces son inexplicables, como otorgar la calificación de emergente en 2018 cuando se cortaba el financiamiento global para nuestro país y retirarla ahora que se lleva adelante una reestructuración exitosa.
En el terreno local la sanción de Morgen Stanley provocó un zarpazo, fue un viernes negros para todas las acciones y títulos públicos, como era de esperar la opción que se mostró más volátil fue el dólar blue, que anotó su marca récord desde octubre y cerró en $172 (y acumuló dos semanas consecutivas de aumento luego de meses de quietud, sumó $17 en lo que va de junio). Las cotizaciones financieras del dólar acompañaron esa tendencia aunque con subas magras, en parte porque el gobierno interviene asiduamente para controlar dicho mercado, los dólar MEP y CCL cerraron en torno a $165.
Por último, cerremos hablando de otra estadística que vio la luz esta semana. El crecimiento del PIB en el primer trimestre del año fue de un respetable 2,5% en comparación con igual período de 2020. Entre los componentes se destacó el incremento de la inversión privada, que recuperó los niveles de 2019 aunque está lejos de un promedio histórico decente. En cuanto a los sectores de actividad, la construcción e industria manufacturera lideraron la recuperación. Recordemos que el PIB argentino se contrajo -9,9% el año de la pandemia y organismos internacionales proyectan un crecimiento en torno al 6% para este 2021.



