El reclamo de Protagonismo radical que Posse y Lousteau impulsaron en la Provincia de Buenos Aires este 2021 ha logrado sus frutos en las vísperas del año electoral. Este planteo interno estaba fundamentado en la necesidad de generar competencia dentro del frente político, de manera que amplíe la representación política del espacio en todo el territorio bonaerense ha surtido efecto.
El anuncio de la candidatura de Facundo Manes como precandidato a Diputado Nacional, aceptando la invitación a encabezar la lista de la UCR es una noticia que mueve el tablero bonaerense y que ratifica la voluntad de someterse a la voluntad popular -a través de las PASO- para la definición de las candidaturas a Diputados Nacionales en el territorio de la Provincia de Buenos Aires.
Resta todavía esperar conocer cuáles serán los lineamientos que se utilicen para la definición de las candidaturas locales, donde espero queden atrás el tiempo donde el propio radicalismo vetaba listas propias y sólo se resignaba a ocupar los espacios que les cedían.
Tengo que hacer memoria -creo que fue en 2003- para recordar cuándo fue la última vez que la UCR presentó un candidato propio encabezando la lista de Diputados Nacionales en la Provincia de Buenos Aires.
Desde mi punto de vista, figuras de Facundo Manes, Martín Lousteau y Pablo Javkin renuevan la esperanza de la política argentina, y movilizan a los radicales que mantuvimos la defensa del ideario de este centenario partido, a pesar de las exclusiones que sufrimos por defender nuestras convicciones.
Es momento de intentar sin rencores construir un espacio verdaderamente democrático sin proscripciones, donde todos aquellos que pretendemos construir un país diferente puedan estar representados.
Es mi pretensión que la política le entregue a los argentinos una nueva dirigencia capaz de consensuar políticas de educación, salud y seguridad que le mejoren la vida a los ciudadanos; y que además se preocupe por ordenar las instituciones públicas, equilibrar la economía y apostar de una vez y para siempre al verdadero desarrollo que nos permita recuperar la ilusión de un futuro más próspero.



