El Fondo Ruso de Inversión Directa aseguró que la brecha puede ampliarse el doble de tiempo que lo previsto tiempo atrás.
El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) informó que se puede extender hasta 180 días la brecha de aplicación de la segunda dosis de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus.
Luego que varios países decidieran ampliar el intervalo de inmunización entre la primera y segunda dosis de la vacuna desarrollada por el Instituto Gamaleya, un funcionario del organismo ruso confirmó la extensión del plazo.
Vale recordar, que en abril el director del Instituto Gamaleya, Alexander Gintsburg, había declarado que el tiempo que podía pasar entre la inmunización el primer y segundo componente debía ser de 90 días.
En ese sentido, desde el RDIF citaron los ensayos realizados que mostraban que las brechas más largas habían asegurado una mejor respuesta inmune y notificó a los socios extranjeros y compradores de vacunas que se podía agrandar el intervalo.
Respecto a los países que optaron por dejar un espacio temporal entre ambas inoculaciones se encuentra Kasajistán que afirmó que un lapso más largo entre pinchazos tiene una mejor respuesta inmune.
A la vez, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Filipinas adelantó que permitiría un intervalo de 42 días entre las dosis, después de que Rusia propusiera ampliar el intervalo de tiempo a 90 días.
En tanto, la Argentina se encuentra dentro de las naciones que decidió espaciar las inyecciones con un plazo de tres meses entre una y otra para poder avanzar en la vacunación con primera dosis de la mayor cantidad de la población.
Por otro lado, según el relevamiento de una ONG basada en la Universidad de Oxford, el ranking lo lidera China, seguido de Argentina, Italia, Francia, Alemania y Brasil, entre otros.
Asimismo ayer, Argentina superó los 28 millones de dosis recibidas desde el inicio del plan de inoculación contra el coronavirus y mañana parte un nuevo vuelo a Moscú para buscar más inmunizadores Sputnik V.
La Argentina se encuentra dentro de las naciones que decidió espaciar las inyecciones con un plazo de tres meses entre una y otra.



