Comenzó ganando a los 3 minutos con tanto de Franzoni, pero Banega igualó para Independiente Rivadavia después de bajar un pelotazo con la mano. El Violeta tuvo problemas en defensa en ese primer tiempo, pero en el segundo mejoró y terminó dejando una buena imagen.
Luego de una primera rueda para el olvido, Villa Dálmine inició la segunda con un objetivo claro: encontrar funcionamiento, goles y resultados positivos. Y en esa búsqueda, ayer mostró aires renovados en su presentación en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, donde igualó 1-1 frente a Independiente Rivadavia.
Las incorporaciones que se sumaron para esta segunda vuelta le dieron a Marcelo Franchini más y mejores opciones a la hora de delinear a su equipo. Y, sobre todo, le permitieron al Violeta tener mayor y mejor presencia de mitad de cancha hacia adelante.
En ese sentido, Ezequiel D´Angelo fue, en distintos tramos del juego, el socio que Germán Díaz necesitaba en la conducción tras la partida de Cristian Ojeda. Mientras Lautaro Díaz y Francisco Nouet aportaron otra verticalidad para desequilibrar por los costados. Y la otra novedad positiva en la alineación titular fue la presencia de Juan Cruz Franzoni, quien reemplazó al lesionado Alejandro Gagliardi y no solo abrió el marcador a los 3 minutos de partido, sino que además fue uno de los puntos altos del equipo de nuestra ciudad.
A su vez, las incorporaciones permitieron que el DT cuente con un banco de relevos más largo, por lo que, al momento de realizar variantes, su equipo no se resintió y siguió siendo protagonista de un segundo tiempo en el que mejoró y dejó una mejor imagen con respecto a partidos anteriores, al primer tiempo y también respecto a su rival.
Es que, en la primera parte del encuentro de ayer, después de adelantarse en el tanteador en el amanecer del cotejo, Villa Dálmine tuvo problemas para defender esa ventaja: se retrasó mucho, no disputó la mitad de cancha y la última línea fue complicada constantemente por los largos pelotazos de los defensores locales para las diagonales de sus movedizos delanteros.
Y con esa fórmula, la Lepra llegó al empate, aunque en una acción viciada de nulidad: Félix Banega bajó un largo bochazo con la mano y, de esa forma, evitó el cierre de Rodrigo Cáseres y quedó perfectamente perfilado para sentenciar a Emanuel Bilbao.
Pero lo dicho: en el complemento, el Violeta tuvo otra actitud y no solo dividió la tenencia del balón, sino que fue más claro para avanzar gracias al tándem D´Angelo-Díaz y el desequilibrio de Lautaro Díaz por derecha. Aunque le faltó precisión en los últimos metros para generar más y mejores chances para volver al triunfo.
Igualmente, ello le alcanzó para cortar una racha de tres derrotas seguidas y para iniciar esta segunda rueda con otras expectativas. El próximo sábado, ante Atlético de Rafaela como local, tendrá la posibilidad de confirmar los aires renovados que se respiraron ayer en Mendoza.
EL PARTIDO
Para el inicio de la segunda rueda, Franchini metió mano en el equipo y las tres caras nuevas fueron parte de la formación titular en el regreso del sistema táctico 4-1-4-1. La línea defensiva tuvo a Bersano como lateral izquierdo, Moyano siguió siendo el volante central, Germán Díaz y D´Angelo fueron los internos, Lautaro Díaz y Nouet los extremos; y Franzoni el centro delantero.
Lo que no varió fue la postura del Violeta, preparado para achicar espacios en campo propio y soltar rápido el contragolpe directo. Y así, en el amanecer del encuentro, se puso en ventaja: centro bajo de Nouet desde la izquierda y anticipo de Franzoni en el primer palo a los 3 minutos.
El gol consolidó la idea del conjunto de nuestra ciudad, más allá que Independiente Rivadavia pudo haber llegado al empate muy rápido (a los 6 minutos, Banega elevó su remate desde inmejorable posición tras un largo saque lateral de Godoy). Fueron 15 minutos en los que Villa Dálmine se sintió cómodo, con buena participación de D´Angelo, asociándose con Germán Díaz para construir el eje de la circulación y lograr abastecer a los extremos (la presencia de Nouet fue amenazante en ese tramo).
Sin embargo, al llegar a los 20 minutos, el local fue tomando claramente las riendas del trámite ante un marcado retroceso del equipo campanense, que ya no disputaba el balón en el círculo central y terminaba defendiendo muy atrás, algo que, además, lo dejaba muy lejos de ensayar contragolpes.
Entonces, la Lepra empezó a sumar aproximaciones de riesgo. A los 24, Imperiale cabeceó al palo en un ataque rápido que se desencadenó luego de una clara falta contra Lautaro Díaz no sancionada por el árbitro Córdoba en el borde de la otra área. A los 29, Bilbao se lució para manotear al córner un zurdazo de Navarro desde adentro del área. Y a los 30, Cardozo anticipó en el primer palo y generó un córner que derivó en otra situación clara que Malanca no pudo aprovechar.
Por entonces, el Violeta ya tenía problemas obvios con los pelotazos que Malanca y Rébola lanzaban desde la mitad de la cancha a la búsqueda de las diagonales que ensayaban los atacantes, principalmente, a espaldas de Romero y Bersano, quien tenía muchas dificultades para clausurar su lateral.
Y esa fórmula, con la complicidad del árbitro Córdoba, llevó al elenco mendocino al empate: pelotazo de Malanca de 50 metros que Banega bajó dentro del área con la mano para acomodarse hacia su pierna hábil y sacar un remate bajo y seco al primer palo que se convirtió en el 1-1.
En ese lapso, a Villa Dálmine le costó mucho cruzar la mitad de cancha, porque sus salidas desde el fondo eran desprolijas: rechazos y pelotazos sin destino que dejaban fuera de acción a Germán Díaz y D´Angelo. Por eso, su única situación desde que el local pasó a dominar las acciones fue una llegada por izquierda de Nouet, quien a los 26 volvió a probar con un centro bajo que, esta vez, Rébola rechazó en extremo ante la presencia de Franzoni.
En el complemento cambió la actitud del Violeta, más predispuesto a dar batalla en la mitad de la cancha y a intercambiar golpe por golpe. Por ello, el inicio del segundo tiempo fue vertiginoso, con situaciones de riesgo en ambas áreas. Por el lado campanense, Lautaro Díaz y Franzoni lograron recibir tras diagonales a espaldas de los centrales y generaron mucho peligro. Mientras por la Lepra, dos veces lo tuvo Imperiale: en la primera, su cabezazo salió desviado; y en la segunda fue trabado por Moyano.
Luego de ese intercambio de ataques, los dirigidos por Marcelo Franchini, sustentados en el buen despliegue de Moyano y una mayor firmeza de la última línea, quedaron mejor parados y se sintieron más cómodos con el trámite, logrando romper en varias ocasiones la línea media rival y llegando hasta las inmediaciones del área de Aracena. Fue allí donde les faltó claridad en la decisión final, por lo que debieron conformarse con remates de media distancia que ensayaron Germán Díaz y Franzoni. Aunque la más peligrosa fue un centro desde la izquierda que lanzó Lautaro Díaz y que ni Franzoni ni Nouet lograron desviar pisando el área chica.
Los ingresos de Larrea (por Nouet) y Martiré (por un "tocado" Díaz) le dieron frescura al conjunto de nuestra ciudad, pero no soluciones para esos metros finales, donde no se pudo aprovechar una contra en la que Martiré quedó mana a mano con Aracena (el arquero atoró rápidamente al juvenil) ni tampoco las múltiples pelotas paradas a favor.
Así, con síntomas de agotamiento por ambos lados, el juego se fue encaminando hacia el empate, más allá que, en los minutos finales, la Lepra recuperó envión y buscó presionar contra el área de Bilbao, aunque sin ser capaz de disponer de una chance clara. Por ello, el pitazo final de Córdoba selló el 1-1 que se configuró en la primera parte y que, por lo realizado en el complemento y los buenos aportes de las variantes a las que apostó Franchini, le dejó buenas sensaciones a Villa Dálmine. El próximo sábado, ante Atlético de Rafaela como local, será el tiempo de mostrar (o no), si esta segunda rueda puede ser otra historia respecto a la primera.
EL ANTICIPO DE FRANZONI PARA EL GOL VIOLETA EN EL AMANECER DEL PARTIDO.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
INDEPENDIENTE RIVADAVIA (1): Cristian Aracena; Luciano Sánchez, Alejandro Rébola, Renzo Malanca, Franco Godoy; Sebastián Mayorga, Sebastián Navarro, Leandro Berti; Félix Banega, Diego Cardozo y Daniel Imperiale. DT: Gabriel Gómez. SUPLENTES: Diego Atencio, Enzo Suraci, Carlos Araujo, Facundo Fabello, Ignacio Castro, Enzo Ponce, Juan Romero, Ramiro Maldonado y Pablo Palacio.
VILLA DÁLMINE (1): Emanuel Bilbao; Maximiliano Pollacchi, Rodrigo Cáseres, Zaid Romero, Fernando Bersano; Santiago Moyano; Lautaro Díaz, Ezequiel D´Angelo, Germán Díaz, Francisco Nouet; y Juan Cruz Franzoni. DT: Marcelo Franchini. SUPLENTES: Lucas Bruera, Agustín Stancato, Carlos Freixa, Facundo Rizzi, Laureano Tello, Franco Costantino, Leandro Larrea, Gastón Martiré y Sergio Sosa.
GOLES: PT 3m Juan Cruz Franzoni (VD) y 32m Félix Banega (IR).
CAMBIOS: ST 19m Maldonado x Banega (IR) y Palacio x Berti (IR); 21m Larrea x Nouet (VD); 26m Martiré x L. Díaz (VD); 36m Romero x Navarro (IR), Rizzi x Bersano (VD) y Tello x D´Angelo (VD).
AMONESTADOS: Mayorga (IR); D´Angelo y Pollacchi (VD).
CANCHA: Malvinas Argentinas.
ÁRBITRO: Carlos Córdoba.
LAUTARO DÍAZ MOSTRÓ VELOCIDAD Y DESEQUILIBRIO COMO EXTREMO POR DERECHA.
GERMAN DÍAZ Y EZEQUIEL DANGELO FUERON LOS CONDUCTORES DE LOS AVANCES VIOLETAS.
DOS DEBUTS Y UN REGRESO
En la presentación de ayer en Mendoza, Villa Dálmine tuvo dos debuts: Ezequiel D´Angelo y Lautaro Díaz se pusieron la camiseta Violeta por primera vez en sus carreras. En cambio, para Francisco Nouet fue el regreso al club en el que debutó en Primera División allá por febrero de 2018. Para él, la novedad fue ser titular en la Primera Nacional (lo venía siendo en Flandria en la Primera B Metropolitana).
Así, de los refuerzos ya confirmados por Villa Dálmine, solo resta la presentación del volante central Emiliano Agüero, quien ayer no pudo ser de la partida porque no contaba con el transfer correspondiente. Aunque, según trascendió, eso se solucionaría en la semana y quedaría habilitado para jugar el sábado frente a Atlético de Rafaela.
Mientras tanto, el Violeta tiene hasta el jueves 5 de agosto para sumar una última incorporación: el entrenador Marcelo Franchini solicitó un centrodelantero y en esa búsqueda está la Comisión Directiva.
FRANCISCO NOUET REGRESÓ AL CLUB Y FUE TITULAR POR PRIMERA VEZ EN LA PRIMERA NACIONAL
SE ACERCÓ BARRACAS CENTRAL
En el inicio de la segunda rueda de la Zona B de la Primera Nacional, Barracas Central logró descontarle puntos al líder Güemes: el Guapo venció 3-2 como local a San Telmo, mientras el elenco santiagueño igualó 1-1 como visitante frente a Ferro Carril Oeste, equipo que ahora es dirigido por la dupla Sergio Gómez – Favio Orsi.
Los demás resultados de la jornada de ayer fueron: Gimnasia (J) 1-0 Santamarina, Guillermo Brown (PM) 0-3 Brown (A), Independiente Rivadavia 1-1 Villa Dálmine y Atlético de Rafaela 0-2 San Martín (SJ). Antes, el viernes: Tristán Suárez 1-1 Almagro. Hoy cerrarán: Deportivo Morón vs All Boys e Instituto vs Defensores de Belgrano.
En tanto, por la Zona A, Almirante Brown le ganó 2-1 a Estudiantes (BA) y se trepó a lo más alto de las posiciones; algo que no pudo lograr San Martín (T), que cayó 2-0 en su visita a Alvarado de Mar del Plata.
La programación de esta Zona A continúa hoy con: Quilmes vs Deportivo Riestra, Tigre vs Belgrano, Mitre vs Nueva Chicago y Agropecuario vs Gimnasia (M). Y mañana cerrarán: Deportivo Maipú vs Estudiantes (RC) y Atlanta vs Chacarita.



